Los soldados del vídeo de Wikileaks piden perdón a los iraquíes
En la matanza de EE.UU. en Afganistán murió un fotógrafo de la agencia Reuters
Ocurre todos los días en la guerra, inocentes que mueren víctima de un gatillo rápido, apretado suficientemente lejos como para deshumanizar el crimen. Lo que no ocurre todos los días es que podamos ver el vídeo de ese «Asesinato Colateral» que Wikileaks colgó en Internet hace diecisiete días. Y aún menos que dos de esos soldados pidan perdón.
Quienes disparaban la ametralladora desde el helicóptero Apache parecían estar a los mandos de un videojuego, como si los que caían bajo sus disparos entre una nube de polvo no fueran seres reales. Pero Ethan McCord estaba sobre el terreno. Aparece en el vídeo sacando de la furgoneta agujereada a los dos niños heridos en el incidente.
Pensamientos. «Cuando vi a esos niños todo lo que podía pensar era en mis hijos que están en casa», confiesa el soldado de Maryland que ha firmado la carta dirigida al pueblo iraquí. «Al soldado del vídeo se le oye diciendo que tu marido no debería haber traído niños al campo de batalla, pero yo reconozco nuestra responsabilidad por traer la batalla a tu barrio y a tu familia», admite. McCord intentó trasladar a los niños a un hospital de campaña estadounidense, pero sus mandos le obligaron a dejarlos en uno iraquí, con menos recursos. Su comandante también le negó la atención psicológica que solicitó tras el incidente.
El otro soldado que le acompaña en el mea culpa , Josh Stieber, no estaba esa mañana en la zona del tiroteo en el que murieron dos trabajadores de Reuters, pero dice haber visto muchos incidentes como éste en los 14 meses que estuvo desplegado en Irak.
El Pentágono no ha reabierto la investigación tras la difusión pública del documento.