Los policías confirman que fueron Portu y Sarasola quienes volaron la T-4
mparecieron como testigos en la tercera jornada del juicio por el atentado de la T-4 certificaron ayer que dos de los acusados, Mattin Sarasola e Igor Portu, fueron quienes volaron el aparcamiento de Barajas. Las pruebas sonoras y visuales que presentaron ante el tribunal confirman, según los funcionarios, que Sarasola fue el encargado de estacionar la furgoneta bomba en el parking, mientras que Portu activó la carga explosiva e hizo las llamadas de aviso previas a la explosión.
Después de cotejar las voces de los acusados y de otro componente del comando, Joseba Iturbide, los peritos de la Guardia Civil aseguraron que existe «un 98% de posibilidades» de que la voz que hablaba en nombre ETA era de Igor Portu, quien una hora antes de la explosión hizo tres llamadas para avisar de que cualquier intento de desactivar la bomba «supondría un grave riesgo y una grave responsabilidad». Los técnicos señalaron a Portu como el hombre del comando que activó los más de 500 kilos de explosivos que llevaba la furgoneta —lo hizo a unos 50 kilómetros de Madrid— y quien compró el teléfono móvil desde el que hizo las llamadas. En una declaración posterior, empleadas de la tienda donde adquirió el aparato le identificaron como «un tipo delgado, de rasgos afilados y aspecto enfermo».
Más pruebas. Asimismo, en el registro de su casa la policía halló un papel con los números de un parque de bomberos de Madrid y del centro DYA de San Sebastián, dos de lugares a los que llamó.
En el caso de Mattin Sarasola, las pruebas «definitivas» que lo delataron fueron sacadas de las cámaras de seguridad del aeropuerto y de la declaración policial posterior a su detención, en la que hizo un pormenorizado relato del atentado y contó con «pelos y señales» el papel preponderante que en el mismo tuvo Igor Portu. Sobre el otro acusado, Mikel San Sebastián, mencionó que hizo las labores de lanzadera durante el trayecto para evitar que sus compañeros fueran interceptados por la policía.
Durante el juicio se proyectaron imágenes del día de los atentados en la que aparece Sarasola cruzando un pasillo, con gorra, una muleta y una maleta de ruedas. Los peritos dieron con su identidad tras realizar un escáner tridimensional de su figura y compararla con una ficha policial. El resultado es que el varón de entre 1,90-1,94 metros que aparecía en la imagen era «sin género de dudas» Mattin Sarasola, quien abandonaba el aeropuerto tras estacionar la furgoneta-bomba lista para matar.
Los peritos de la inteligencia policial reseñaron que la orden de ir disfrazado y de usar las carreteras provinciales de Soria para pasar desapercibidos fue dada por Garikoitz Aspiazu, Txeroki, entonces jefe militar de ETA, que se implicó de llenó en la preparación del atentalsas» torturas a Portu.
El juicio quedará visto para sentencia hoy con las conclusiones y la última palabra de los acusados.