Crónica | í. gurruchaga
Iluminar el horizonte
Pequeños partidos, candidatos sin posibilidades, hacen campaña para extender sus ideas sobre la política
Los británicos tienen fama de gente pragmática pero han seguido a líderes apasionados. Los hermanos Wesley, que fundaron el metodismo, son un ejemplo. Recorrieron el país en caballo predicando en lugares públicos ante audiencias de dos mil o tres mil personas. Extendieron así su movimiento de confirmación evangélica, inicialmente dentro de la Iglesia de Inglaterra, y lo purgaron de aquellos que no cumplían su afán de perfección cristiana.
Expulsaron a quienes bebían alcohol, a quienes tenían disputas públicas, murmuraban sobre otras personas, no se comportaban honestamente en sus negocios o engañaban en el pago de los impuestos.
Raíces. El metodismo enraizó con fuerza entre los mineros del estaño en Cornualles, que fue en el siglo XIX políticamente liberal. Cuando la región perdió su minería e industria mientras la política de Reino Unido se alineaba en los bloques conservador y laborista, los liberales han tenido aquí renacimientos que evocan los revivals que los metodistas promovían para fortalecer la afiliación a sus salones.
Es muy improbable que el candidato conservador remonte su desventaja del 2005. Y, como en todos los distritos del país, hay grupos que hacen campaña, como los hermanos Wesley, por la defensa de una idea.
Desde Helston al finisterre inglés se atraviesa un paisaje en el que se ven ocasionalmente carteles de conservadores y liberaldemócratas colgados en vallas de granjas lecheras, jardines ahora en flor.