Kirguizistán asegura que la violencia étnica amaina
El Gobierno kirguís, sin embargo, pide a Rusia que envíe fuerzas de paz tras la muerte de 170 personas

Refugiados uzbekos, en la frontera con Uzbekistán.
El Gobierno provisional de Kirguizistán afirmó ayer que el conflicto étnico en el sur del país, en el que han muerto más de 170 personas, «está amainando», pero insistió en pedir a Rusia el envío de fuerzas de paz. «El conflicto en Osh y Jalal-Abad está amainando y el Gobierno provisional confía en que se mantendrá esta tendencia», dijo la presidenta interina, Rosa Otunbáyeva, en la capital, Biskek, sobre los enfrentamientos entre kirguises y uzbekos en el sur del país. Por primera vez desde el pasado día 11, cuando estalló la violencia, ayer en Osh y Jalal-Abad no se registraron nuevos enfrentamientos.