Las lluvias se ensañan con Brasil
Al menos hay 41 muertos y 607 personas han desaparecido por las inundaciones del nordeste del país

Foto que muestra el aspecto de la inundación en Uniao dos Palmares (Brasil).
Las escenas son devastadoras. Ciudades y poblados enteros en Brasil fueron arrasados por fuertes precipitaciones que caen sin clemencia desde el jueves en los estados de Alagoas y Pernambuco, al nordeste del país. Las lluvias provocaron el desborde de los ríos y la destrucción de barreras, puentes, vías férreas y decenas de miles de viviendas que quedaron reducidas a ruinas por el torrente. El saldo provisional es de 41 muertos, pero aún hay un millar de desaparecidos y 173.000 damnificados, según las autoridades. Más de 100 mil quedaron sin techo. «Hay ciudades en las que parece que cayó una bomba atómica», resumió el gobernador de Alagoas, Teotonio Vilela Filho. Viviendas, escuelas, hospitales e iglesias quedaron destruidas como si hubiera ocurrido un terremoto de gran intensidad en estos dos estados pobres de Brasil. «Es importante que el presidente tome conciencia de que lo que ocurrió aquí es una hecatombe», declaró el gobernador en referencia a Luiz Inacio Lula da Silva, que se comprometió a enviar ayuda financiera. «Es una cosa parecida a lo que pasó en Haití. Hay un millar de desaparecidos. Rogamos que estén vivos».