Al menos 52 muertos en Irak en ataques contra los Consejos de Salvación
A la cifra de víctimas mortales se suman 48 heridos por todo el país

Un iraquí sostiene el ataúd de un familiar asesinado.
Varios atentados contra los progubernamentales Consejos de Salvación segaron ayer las vidas de 52 personas en distintos puntos de Irak, en una de las jornadas más sangrientas para esta milicia desde su formación en el 2006.
El ataque más mortífero ocurrió en el pueblo de Al Balesem, al suroeste de Bagdad, donde al menos 43 personas murieron y otras 40 resultaron heridas en un atentado contra miembros de esa milicia tribal suní, informaron fuentes del Ministerio del Interior iraquí.
Un terrorista suicida, disfrazado con uniforme militar, hizo estallar un cinturón de explosivos adosado a su cuerpo al acercarse a un grupo de milicianos que estaban esperando para cobrar su sueldo en Al Balesem, en la zona de Al Raduaneya.
Las fuentes indicaron que la mayoría de los fallecidos son miembros de los Consejos de Salvación y que entre las víctimas se encuentran también soldados del Ejército iraquí.
1397124194 Objetivo. Los milicianos de los Consejos de Salvación fueron creados en octubre del 2006 como parte de la estrategia del entonces comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, general David Petraeus, en la lucha contra la insurgencia vinculada a la red terrorista Al Qaeda. Estos grupos han sido objetivo de numerosos ataques desde su creación en el año 2006, pero ninguno se había saldado con una cifra tan elevada de víctimas.
Por otro lado, en la provincia occidental de Al Anbar, otro suicida también disfrazado de militar detonó un cinturón cargado con explosivos en la sede de los Consejos de Salvación de la localidad de Al Qaem.
Una fuente de la Policía de Ramadi, capital de Al Anbar, informó de que el terrorista irrumpió en la sede cuando varios miembros de esta milicia suní celebraban una reunión.La explosión causó la muerte de cuatro milicianos tribales, siete heridos y diversos daños materiales.
Además, tres soldados iraquíes perdieron la vida y otros tres resultaron heridos cuando intentaban desactivar varios artefactos colocados en la casa de un integrante de un Consejo de Salvación en el pueblo de Al Zidan, a 25 kilómetros de la capital.