Varios detenidos en Arizona en las protestas contra la ley de inmigración
Miles de personas se manifestaron en varias ciudades de Estados Unidos bajo los lemas «El pueblo unido, jamás será vencido» y «¡Alto a la ley SB1070!»

Un cordón policial se enfrenta a los manifestantes contra la ley de Arizona.
La policía detuvo ayer a varias personas durante una marcha en la que cientos de activistas de Arizona y otros lugares de EE.UU. protestaron para exigir la anulación de la ley SB1070 de inmigración y una reforma migratoria integral.
Al son de tambores y ondeando banderas de Estados Unidos y México, los manifestantes iniciaron la manifestación frente al tribunal federal de la ciudad, donde el miércoles la juez Susan Bolton suspendió los elementos más polémicos de la ley. Posteriormente, bajo fuerte vigilancia policial y seguidos por la prensa nacional e internacional, los activistas caminaron hasta las oficinas del sheriff del Condado Maricopa, Joe Arpaio, que ayer mismo efectuó una redada en un conocido sector latino de la capital.
Gritos de «Alto a la SB1070!», «Sí, se puede», y «Arpaio, escucha, estamos en la lucha!», competían con el ruido del tráfico, de sirenas de la patrulla policial y de un helicóptero que sobrevolaba la zona. Los activistas corearon consignas y rimas, a la usanza de la izquierda latinoamericana, con mensajes como «el pueblo unido, jamás será vencido», y «Qué queremos? legalización, cuándo? ahora».
1397124194 Participantes. La activista Mar Cárdenas viajó desde California para sumarse a las protestas porque el dictamen de la jueza Bolton es sólo una «victoria parcial» y «lo que se requiere es una reforma migratoria integral». Otro activista lucía una máscara con la semblanza de Arpaio y un uniforme de prisionero con rayas blancas y negras mientras hacía retumbar un enorme tambor que sirvió de banda sonora a lo largo de la protesta. Una anciana se trasladó a la marcha en silla de rueda porque, a su juicio, la SB1070 es una «ley injusta».
La protesta, organizada por grupos como «Promise Arizona» y «Puente», se celebró horas antes de que la gobernadora republicana, Jan Brewer, presentara una apelación del dictamen de Bolton ante el noveno tribunal de apelaciones. El dictamen de Bolton suspende los aspectos más polémicos de ley, entre ellos el que obliga a los agentes de Policía a comprobar el estatus migratorio de una persona a la que hayan detenido.
También queda en suspenso obligar a los inmigrantes a llevar encima siempre la documentación que demuestre son «legales». El bloqueo permanecerá en vigor en tanto los tribunales federales se pronuncian sobre el contenido de esas secciones.