India refuerza su control sobre Cachemira ante la ola de ataques
La India decidió aumentar sus fuerzas en Cachemira en un intento de controlar la ola de violencia que se ha apoderado del valle cachemir, donde 26 personas han muerto en protestas desde el pasado viernes, cuatro de ellas ayer.
Atendiendo a la petición que hizo ayer el jefe de Gobierno cachemir, Omar Abdulá, el Ejecutivo central resolvió enviar 1.900 efectivos de sus fuerzas de seguridad al estado norteño, que llegarán a él en uno o dos días. Además, otros 3.200 efectivos destacados dentro del estado serán desplazados al valle de Cachemira, epicentro de las protestas que comenzaron a mediados de junio y que se han tornado más virulentas en los últimos días.
Grupos de manifestantes desafiaron ayer de nuevo el toque de queda y se enfrentaron a pedradas con las fuerzas de seguridad en varios puntos de la capital estival, Srinagar, donde transcurrió otro día de escuelas, bancos, instituciones y negocios cerrados. Tres jóvenes fallecieron por disparos de la Policía que pretendía «poner la situación bajo control» , mientras una cuarta persona murió en Kulgam.