Diario de León

Polémica en Filipinas al morir siete rehenes en el secuestro del autocar

El ex policía, que murió en el tiroteo, retuvo doce horas a turistas de Hong Kong

Los equipos de rescate sacan por una de las ventanillas el cadáver de uno de los rehenes del autocar

Los equipos de rescate sacan por una de las ventanillas el cadáver de uno de los rehenes del autocar

Publicado por
eric san juan | manila
León

Creado:

Actualizado:

El secuestro en Manila de 25 turistas de Hong Kong en un autocar durante unas 12 horas concluyó ayer con un baño de sangre en el que murieron al menos ocho personas, incluido el secuestrador, un ex policía expulsado del cuerpo que reclamaba su readmisión. Siete rehenes murieron por disparos mientras que seis de los 15 que continuaban en el autocar cuando las fuerzas de seguridad consiguieron, finalmente, penetrar en el interior, salieron vivos, aunque al menos uno resulto herido grave.

Desde Hong Kong su jefe de gobierno Donald Tsang, lanzó duras críticas por la la manera en que fue gestionado por las autoridades filipinas y el baño de sangre final.

Mientras, el Gobierno de Filipinas confirmó que 17 de las 25 personas que inicialmente fueron secuestradas sobrevivieron, pero en medio del desorden, desconocían el estado de uno de los rehenes. El secuestrador, Rolando Mendoza, de 55 años, murió al ser alcanzado por un disparo en la cabeza efectuado por un tirador con un arma de precisión, señaló un portavoz policial. El ex policía que abrió fuego con su fusil ametrallador M-16 cuando los miembros de las fuerzas de seguridad llevaron a cabo el primer intento de penetrar en el vehículo, ubicado cerca de la plaza Rizal, uno de los lugares más visitados de la capital filipina.

Cerca de una veintena de agentes se situaron a ambos lados del vehículo y a mazazos rompieron la luneta delantera al mismo tiempo que trataban de abrir a la fuerza todas las puertas. La policía identificó al sospechoso como Rolando Mendoza, un antiguo inspector con el grado de capitán que fue apartado del cuerpo en el 2008 tras verse implicado en un turbio asunto de robo y extorsión con drogas de por medio. Mendoza exigía que se le absolviera de los cargos que pesaban contra él y su readmisión en el cuerpo, del que le quedaba sólo un año para jubilarse y cobrar una pensión.

Durante la tensa jornada, las autoridades policiales indicaron que confiaban en resolver el secuestro por la vía de la negociación ya que, según precisaron, Mendoza dio dado señales de buena voluntad al poner en libertad a nueve de los rehenes.

tracking