BP sella el pozo de la vergüenza
Las autoridades afirman que la plataforma «está muerta» tras causar la peor catástrofe ecológica ocurrida en EE.UU.

Las labores de sellado llegaron ayer a su fin tras derramarse más de cinco millones de barriles.
El pozo petrolero Macondo fue declarado extinguido ayerpor las autoridades estadounidenses, tras derramar casi cinco millones de barriles de crudo al Golfo de México durante cinco meses en la peor catástrofe ecológica ocurrida en Estados Unidos.
Macondo «está efectivamente muerto», indicó en un comunicado el comandante del servicio de Guardacostas, Thad Allen, coordinador de la lucha contra el derrame, que afectó, en distinta medida, a todos los estados de EE.UU. ribereños del golfo. Las pruebas de presión realizadas para comprobar que el sellado es hermético y resiste han tenido éxito, explicó Allen.
«Podemos declarar ya, de manera definitiva, que el pozo Macondo ha dejado de constituir una amenaza para el Golfo de México», agregó el comandante.
La Oficina de Regulación y Administración de la Energía Marina confirmó que el sellado «ha tenido éxito, que el pozo ha quedado cerrado de manera permanente con tapones de cemento y que las pruebas de presión confirman que los tapones son sólidos», agrega el comunicado. «Aunque el pozo está extinguido, seguimos comprometidos con nuestros denodados esfuerzos para limpiar cualquier mancha de petróleo adicional que pueda quedar», explicó Allen, que encabeza el Mando Nacional de Incidentes.
Tras la declaración de Allen, el presidente de EE.UU., Barack Obama, en un comunicado distribuido por la Casa Blanca, expresó su satisfacción por el fin oficial del vertido y subrayó que «seguimos comprometidos a hacer todo lo posible para garantizar que la costa del Golfo se recupera por completo de este desastre». «El camino no será fácil, pero seguiremos colaborando de cerca con la gente del Golfo para recuperar su modo de vida y restablecer el medioambiente que les sustenta», declaró.
Aunque Macondo quedó declarado oficialmente muerto ayer, se cerrará tan sólo el primer capítulo de un vertido que ha derramado más de cuatro millones de barriles de crudo al mar y cuya limpieza tardará aún meses en completarse. Hasta el momento, BP ha asumido un coste de 32.000 millones de dólares en compensación a los afectados, y ha dispuesto otros 20.000 millones en un fondo administrado para hacer frente a las demandas.