Los mineros chilenos comenzarán a salir a la superficie en sólo dos días
El entubado de la perforación permitirá un rescate seguro de los 33 trabajadores

La familia del minero atrapado Jimmy Sánchez, en el yacimiento San José, cerca de Copiapó.
Un nuevo escalón, crucial para el objetivo definitivo, comenzó a subirse ayer en el plan de rescate de los 33 mineros chilenos. Los operadores comenzaron a entubar con acero los primeros 96 metros del pozo que tiene un total de 630 de profundidad hasta el lugar donde sobreviven los trabajadores atrapados desde hace 67 días. Las nuevas tareas culminarían el miércoles si no hay imprevistos y entonces se iniciará la evacuación.
Se calcula que el proceso para encamisar ese primer tramo de la conducción durará 36 horas. Al ser la parte en la que existe mayor riego de derrumbes será la única que deberá reforzarse.
Luego comenzarán las pruebas con la cápsula de ascenso, para ver si puede subir y bajar sin riesgo. El resto del pozo se encuentra en buenas condiciones y no requiere entubarse, según determinaron los expertos después de revisar con una sonda con cámara de video el conducto que llega hasta los mineros.
De todos modos, una perforación alternativa sigue avanzando por si se produjera algún problema en la primera. La excavación alternativa ya había profundizado ayer 447 metros camino de la galería bloqueada.
Explosión controlada. El ministro de Minería, Laurence Golborne, explicó que ha sido necesario que los trabajadores atrapados lleven a cabo una explosión controlada en el área del taller donde sobreviven, a fin de ampliar la altura del refugio. De esa forma, la cápsula que les sacará a la superficie, de 2,5 metros, podrá abrir su puerta sin problemas. «Fue una detonación controlada y no hubo riesgo», tranquilizó el dirigente.
La maniobra había despertado la preocupación entre los familiares de los mineros ya que se trató de una explosión más potente que las que realizaron para ubicarles en los primeros días después de ser localizados con vida. Golborne manifestó que se acometerán «todas las pruebas necesarias hasta que estemos seguros de que el sistema funciona», y reiteró que si todo sale bien el miércoles se podrá comenzar a rescatar uno a uno a los trabajadores, operativo que durante casi dos días.
Una vez en la superficie, lo trabajadores serán sometidos a una revisión, podrán contactar con sus familias y luego serán trasladados al hospital de Copiapó para someterse a un examen médico más a fondo que durará 48 horas. Y es que al menos diez de los atrapados sufren problemas de salud. Diabetes, hipertensión, infecciones en la piel y dentales son algunos de los males que padecen.
En el campamento ayer reinaba la calma y el optimismo tras una jornada de emoción.