CURIOSIDADES
El júbilo por «la misión cumplida» estalla bajo tierra

El momento en que los rescatistas despliegan el cartel.
Mientras todos celebraban con aplausos y sirenas el ascenso del jefe de turno a la superficie, una imagen en paralelo mostraba a los cinco rescatistas que permanecían en la profundidad de la mina abrazándose y festejando ante la cámara instalada en el refugio para monitorear el operativo.
De pronto desplegaron un cartel, como en una película muda, que anunciaba: «Misión cumplida». Manuel González, el primero que se animó a bajar en la cápsula en busca de los mineros, fue el último en subir. Eso significa que permaneció solo en ese recinto donde vivieron los 33 mineros durante 70 días. Antes de que el sitio quede iluminado pero vacío, González saludó a la cámara, se subió a la cabina, se amarró y dijo estar listo para el despegue. «Apaga la luz!», le gritó bromeando por el micrófono uno de los operadores de comunicaciones desde arriba.
Su hijo estaba orgulloso de la hazaña de este hombre de 46 años, con experiencia en rescates pero nunca en ninguno de tal magnitud. «Sentí el cariño de todos ellos que me abrazaban y me gastaban bromas. Enseguida teníamos una relación de confianza», reveló al regresar. La proeza de González ha dado la vuelta al mundo. «El nombre artístico de Julio Verne es Manuel González», proclamaba ayer la red social Twitter para elogiar la valentía del primero de los hombres que acudió a salvar a los 33 mineros al embarcarse en un auténtico viaje al centro de la tierra.