Abiyán se paraliza y los precios se disparan en Costa de Marfil
Los presidentes africanos volverán para intentar resolver crisis
Gbagbo y el presidente de Cabo Verde, Pedro Pires.
La huelga general indefinida convocada desde el pasado lunes por los seguidores de Alassane Ouattara, para echar del poder a Laurent Gbagbo, dejó ayer casi paralizada Abiyán, a consecuencia de la falta de transporte público. Las tiendas y servicios, que el lunes trabajaron casi todos y el martes empezaron a cerrar, ayer en su mayoría no han abierto las puertas y «la situación seguirá así hasta que los políticos resuelvan la crisis», dijo ayer un portavoz de la Federación de Comerciantes de Costa de Marfil, que pidió el anonimato. Mientras tanto, el desabastecimiento y la acumulación de productos de primera necesidad por parte de los ciudadanos ha llevado a que, por ejemplo, la carne más vendida haya pasado de 1.800 francos CFA (2,75 euros) el kilo hace tres semanas a 4.000 francos CFA (6,10 euros) ayer. El incremento es incluso mayor en otras mercancías esenciales, como la leche, el azúcar, el arroz, el aceite y el carbón, lo que ha puesto muy difícil la vida a la gran mayoría de los marfileños.
El cierre de las cuentas del país el 23 de diciembre en el Banco Central de los Estados de África Occidental (Bceao) al Gobierno de Gbagbo, hace previsible que los funcionarios y empleados de empresas públicas no cobren sus próximos sueldos, mientras los de diciembre los han recibido una parte, pero no otros.
Congelada la ayuda. Previamente, el Banco Mundial había anunciado que congelaba la ayuda a Costa de Marfil ante la negativa de Gbagbo a abandonar el poder y le reclamó que facilitase el traspaso de poderes a Ouattara, reconocido como presidente elector del país por la comunidad internacional tras los comicios del pasado 28 de noviembre. El bloqueo financiero internacional puede causar graves problemas al Gobierno de Gbagbo, pero también a los ciudadanos de a pie, que ven hundirse la economía y encuentran nuevas dificultades para salir adelante en el día a día.
Por otro lado, la manifestación convocada ayer en Abiyán por los grupos más violentos de seguidores de Gbagbo, las Juventudes Patrióticas, fue aplazada por su líder y reciente ministro de la Juventud y Empleo, Charles Blé Goudé, lo que dió un respiro a la ciudad, que temía una nueva jornada de violencia.
Tras la visita el martes de una delegación de presidentes de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Cedeao), que pidieron a Gbagbo que ceda pacíficamente el poder a Ouattara y le amenazaron con el uso de la fuerza si no lo hace, la tensión se sostiene en el país, que cada vez teme más una guerra civil. La delegación regresará a Abiyán el 3 de enero para intentar resolver la crisis del país. Gbagbo y su Gobierno se han negado a dejar el poder e incluso han amenazado con la guerra y con desestabilizar los países vecinos si se utiliza la fuerza contra ellos para llevar a Ouattara a la Presidencia.