Los manifestantes ponen en duda el liderazgo de El Baradei
Los manifestantes egipcios ponen en duda el papel de liderazgo que puede jugar en su revuelta popular el activista opositor Mohamed El Baradei, que es criticado por sus frecuentes ausencias del país y no cuenta con el apoyo de las masas.
«Es una buena persona pero no nos representa porque no ha estado en Egipto en los últimos años», dijo ayer en la Plaza Tahrir el ingeniero de telecomunicaciones Islam Adli.
Adli, que ha participado en las protestas desde el primer día, considera que El Baradei, premio Nobel de la paz en 2005, «no conoce Egipto ni las reivindicaciones del pueblo».
Aunque fue aclamado por la oposición a su llegada a Egipto en febrero del año pasado y formó un grupo para pedir el cambio político en el país, El Baradei ha sido muy criticado por sus frecuentes viajes al extranjero y por falta de constancia en su campaña.
El premio Nobel de la paz acudió en la noche del domingo a la plaza Tahrir, epicentro de la revuelta popular, y prometió a los manifestantes que «el cambio llegará».