Los países árabes observan con miedo y cautela las protestas
Los mandatarios árabes observan las protestas populares de Egipto con «cautela», a la espera de que la situación se aclare, y con «miedo» a que se puedan extender por sus países, según aseguraron a Efe varios analistas y expertos árabes.
«La situación en Egipto es incierta, no se puede predecir lo que ocurrirá al final, por tanto los gobiernos del Golfo y los vecinos (de Egipto) observan con cautela lo que pasa porque muy posiblemente esto tenga consecuencias en esos países», dijo ayer el experto en el mundo árabe del Centro de Estudios Estratégicos Ahram, Mohamed Abás.
Esta cautela o «miedo», como lo define Isam Mohamed, analista del centro egipcio Ibn Jaldun, ha empujado a estos estados a evitar pronunciarse en favor o en contra del régimen.
Así, en los primeros días de la revuelta, el rey jordano Abdalá II se limitó a expresar su deseo de que se mantenga la seguridad y la estabilidad en Egipto, en un comunicado oficial.
En Líbano, fuentes cercanas a la Presidencia y al Gobierno han evitado pronunciarse bajo el pretexto de que el país está centrado en la actualidad en los graves problemas internos que afronta. «Esta postura es consecuencia del miedo de esos presidentes a que la revolución se extienda a sus países, especialmente en Jordania después de las manifestaciones que tuvieron lugar para exigir la disolución del gobierno y el Parlamento», precisó Mohamed.
1397124194 «Intifada». Por su parte, el experto del centro jordano de Estudios de Oriente Medio Yawad Hamad sostiene que, como consecuencia de ese temor, los estados árabes desean que la «intifada» (alzamiento popular) egipcia, como la califican los medios oficiales egipcios, fracase.
«A pesar de su deseo de que la revuelta egipcia fracase, tienen miedo de que se enciendan revueltas similares en sus países si ayudan a Mubarak de una u otra manera», agregó Hamad.
Los únicos líderes árabes que hasta el momento parecen haber tomado una postura pública más contundente sobre lo sucedido en el país de la desembocadura del Nilo han sido el rey saudí, Abdala bin Abdelaziz, y el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki. El monarca saudí, en una conversación telefónica mantenida el pasado día 28 con el presidente estadounidense, Barack Obama, calificó de «lamentable» lo ocurrido en Egipto y criticó a aquellos que «se aprovechan de los espacios para la libertad y la expresión para intentar encender el fuego del caos».