La canciller se juega su futuro en el -˜superaño-™ de los comicios alemanes
La canciller alemana, Angela Merkel, parecía cansada y desilusionada cuando participó en un mítin electoral en Hamburgo, el miércoles pasado, destinado a darle un empujón final a su partido, la CDU, que ayer sufrió una severa derrota electoral en la primera contienda que abre lo que ha sido bautizado por la prensa germana como el -˜superaño electoral-™ y en el que está en juego ni más ni menos que el futuro político de la propia canciller. «Ustedes deben aprovechar todas las horas que quedan hasta el cierre de las urnas, a las 18.00 horas del domingo, para seguir la campaña en mi ciudad natal, que merece tener un buen gobierno, y sólo nosotros podemos hacerlo», dijo Merkel. Pero el lenguaje de la canciller parecía confirmar que ella y su partido ya están preparándose para morder el polvo de la derrota.
Merkel tenía esperanzas de provocar un giro en la tendencia del voto en Hamburgo gracias a la recuperación económica que está viviendo el país, pero sus asesores no prestaron atención a un hecho que decidirá la composición del futuro gobierno regional de la ciudad hanseática. Los electores de Hamburgo están más preocupados por los problemas locales y no por lo que ha hecho y está haciendo el Ejecutivo en Berlín.
La derrota de la CDU en Hamburgo es posible que no sea la última. En marzo, los votantes de los estados de Renania Palatinado, Sajonia-Anhalt y Baden Württemberg acuden a las urnas y las encuestas siguen augurando un panorama desolador para el partido que dirige la canciller desde hace 10 años.