EE.UU. pide que los cazas españoles participen en los bombardeos

Trinidad Jiménez, en la foto de familia en la reunión del Grupo de Contacto sobre Libia.
Estados Unidos apretó ayer las tuercas a varios de sus socios, entre ellos España, para que se impliquen más a fondo en la intervención en Libia. En su última cumbre de la Otan antes de su jubilación a finales de mes, el secretario norteamericano de Defensa, Robert Gates, exigió que se repartan las «cargas» de la misión para que un puñado de países no tengan que mantener en solitario la presión militar sobre el régimen de Muamar Gadafi. En el caso de la aportación española, Washington cree que debería flexibilizarse el papel de los cazas F-18 para que se unan a los bombardeos.
La delegación norteamericana censuró la falta de compromiso de cinco aliados -”España, Holanda, Alemania, Polonia y Turquía-” tanto a puerta cerrada como delante de las cámaras. «Estoy seguro de que los países más implicados en la operación podrán aguantar, pero la cuestión es cómo de doloroso puede ser si otros socios con las capacidades necesarias no dan un paso adelante», lamentó Gates. El secretario de Defensa evitó referirse al quinteto de aliados de forma directa, pero evidenció su malestar al recordar que en las reuniones se había llegado al punto de «citarles específicamente».
Aunque EE.UU. se retiró del núcleo de la misión poco después de empezar los bombardeos en la segunda mitad de marzo, su contribución sigue siendo esencial para la Otan. Gates precisó que se encargan del 75% de las operaciones de reabastecimiento de los aviones y del 70% de las labores de inteligencia, vigilancia y reconocimiento.