Bélgica negocia un Gobierno y un acuerdo del presupuesto
El responsable de formar un nuevo Gobierno en Bélgica, el socialista francófono Elio Di Rupo, retomó ayer las negociaciones tras el parón estival con las distintas fuerzas políticas bajo el apremio de tener que sacar adelante el presupuesto federal para el 2012 y calmar los mercados.
Di Rupo ha reanudado la ronda de contactos reuniéndose con el primer ministro en funciones, el democristiano flamenco Yves Leterme, quien ha recalcado la importancia de dar luz verde a un presupuesto que cumpla con los compromisos europeos dada la inestabilidad en los mercados internacionales, cuando ya han transcurrido catorce meses desde las últimas elecciones generales.
Leterme ha pedido conocer entre el 5 y el 10 de septiembre quién será el encargado de confeccionar el presupuesto con la idea de que pueda ser votado en la Cámara antes de finales de año, indicó en un comunicado remitido tras el encuentro. Según señaló, el Gobierno en «asuntos corrientes» ya ha comenzado una serie de trabajos preparatorios para facilitar la adopción del presupuesto en el plazo legal, si bien consideró esencial saber en la segunda semana de septiembre quién lo elaborará. «Si las partes llegan a entablar negociaciones sobre la vertiente socio-económica en un plazo compatible con la urgencia de presentación del presupuesto del 2012, (entonces) decidirán las medidas presupuestarias para el 2012 y las medidas socio-económicas estructurales», declaró Leterme.
Por el contrario, el primer ministro precisó que si la parte institucional de la negociación necesita más tiempo, será el Gobierno en funciones el encargado de proponer las medidas del presupuesto para el próximo año y de mantener informados a los negociadores. En el comunicado conjunto distribuido tras su reunión, Di Rupo y Leterme también aseguraron que el país ha logrado controlar sus finanzas públicas, mejorando en este año los objetivos presupuestarios sobre los que se había comprometido ante la Unión Europea.