A UNOS 280 KILÓMETROS DE LA FRONTERA
Francia descarta el riesgo de fuga tras la explosión en el complejo nuclear
Un muerto y tres heridos al estallar un horno en una instalación de tratamiento de residuos en Codolet. La empresa está situada cerca de la central nuclear de Marcoule

Vista general de la central nuclear de Marcoule, en Chusclan.
Francia ha anunciado que no hay riesgo de fuga radiactiva y da por terminada la alerta generada tras el accidente ocurrido hoy en la planta de tratamiento de residuos de Codolet, cera de Nimes, en el sur de Francia.
La explosión de un horno en la planta de tratamiento de residuos radiactivos de Codolet ha causado un muerto y cuatro heridos, uno de ellos grave, según ha anunciado la Autoridad de Seguridad Nuclear francesa (ASN). La prefectura del departamento del Gard ha clasificado el accidente de industrial, y no de nuclear, debido al bajo nivel de radiactividad de los materiales tratados --desechos metálicos-- en el momento de la detonación.
Según la ASN no se ha producido ninguna fuga radioactiva o química al exterior de la instalación, ya que la explosión no ha afectado a la estructura del edificio. No obstante, se ha instalado un perímetro de seguridad en razón del riesgo de fuga, tal como han precisado los bomberos. La planta está en Codolet, muy cerca del complejo nuclear de Marcoule.
El incendio provocado por el accidente ha quedado controlado a las 13.00 horas. Los heridos han sido trasladados al hospital. El Ministerio del Interior afirma que no está prevista ninguna medida de evacuación ni de confinamiento de los empleados de la planta. "En este tipo de hornos, hay dos tipos de residuos, los metálicos y los combustibles de muy débil radiactividad", ha indicado un portavoz de EDF, propietaria de la empresa que explota la planta, la sociedad Socodei, que ha accionado el plan de urgencia según el procedimiento previsto.
El accidente ha provocado alarma en la zona y generado críticas especialmente entre los partidos y organizaciones contrarias a la energía nuclear. Para tranquilizar a la población, la ministra de Ecología, Nathalie Kociusko-Morizet, se trasladará esta tarde a la planta.
Las acciones de EDF han caído más de un 7% tras el anuncio de la explosión, mientras que antes de conocerse el incidente los títulos perdían un 3%.