Un incendio en un hospital deja al menos 81 muertos en la India
El incidente es fruto de una negligencia y la falta de medidas antiincendios.

Los equipos de rescate sacan el cuerpo sin vida de una paciente.
Al menos 81 personas murieron ayer tras incendiarse un hospital de Calcuta, en el este de la India, debido a una negligencia que las autoridades calificaron de «crimen imperdonable» por la falta de medidas antiincendios en el edificio. Los medios locales informaban ayer al cierre de esta edición que el número de muertos ascendía a 81 —78 de ellos pacientes— en un recuento que fue elevando el número de fallecidos durante el día conforme eran recuperados los cadáveres del complejo hospitalario Amri, en el sur de Calcuta.
La jefa del Gobierno regional de Bengala, Mamata Banerjee, llegó a las inmediaciones del hospital y enseguida apuntó a los gestores del hospital privado como responsables del incendio, que empezó en la madrugada. Según la cadena NDTV , la jefa del Ejecutivo de Bengala atribuyó el incendió a una negligencia que calificó de «crimen imperdonable» y pidió que se aplique «la condena más dura posible» a los responsables, a los ya se ha retirado el permiso de actividad.
Mamata anunció que fueron detenidos cuatro directivos del centro sanitario y dos ejecutivos de las empresas propietarias, los grupos empresariales Emami y Shrachi. A medida que eran sacados, los cuerpos sin vida fueron trasladados al hospital público SSKM. Los responsables del Ejecutivo regional reconocieron que las autoridades tenían muchos problemas para identificar los cuerpos y que iban a mostrar fotos de los fallecidos para que los familiares ayudaran con el reconocimiento.
Los medios locales revelaron que el complejo hospitalario, inaugurado en 1996, no disponía de detectores de humo a pesar de que hace solo tres años ya registró un incendio de grandes dimensiones. Una persona que participó en las tareas de rescate relató a NDTV que hubo muchas dificultadas para salvar en medio del caos a las cerca de 160 personas que había atrapadas ya que muchas puertas y ventanas estaban bloqueadas.
Mamata tuvo que calmar los ánimos de los cientos de parientes que abarrotaban los alrededores del hospital viendo cómo los equipos de rescate no daban abasto para sacar a los afectados de las siete plantas del edificio. Algunos familiares de los pacientes asaltaron la recepción del hospital ante la falta de información y la falta de asistencia a las personas que aún había en las plantas más altas del inmueble. Una queja ampliamente expresada por los familiares de las víctimas fue la tardanza en llegar de los bomberos, dos o tres horas después del incendio.