Bruselas amenaza a Hungría por los cambios realizados en la Constitución
El país tomó medidas «incompatibles» con el Derecho comunitario, según la CE .

El comisario europeo Laszlo Andor, en el Parlamento.
La Comisión Europea (CE) amenazó ayer con denunciar a Hungría ante el Tribunal de Justicia de la UE si el país no modifica las nuevas leyes adoptadas y los cambios introducidos en su Constitución, contrarios al Derecho y los valores de los Veintisiete.
A principios de año entró en vigor en Hungría una nueva Constitución que, según el análisis legal concluido por Bruselas, resulta «incompatible» con el Derecho comunitario, al poner en peligro la independencia del Banco Central húngaro y de la autoridad responsable del control de datos. Las reformas incluyen además el adelanto obligatorio de la edad de jubilación de los jueces de los 70 a los 62 años, una medida que en la práctica se ha traducido en una «purga» que afecta a más de 250 magistrados y que, según Bruselas, supone una «discriminación» que vulnera las normas europeas.
Por ello, el colegio de comisarios, reunido en Estrasburgo (Francia), anunció ayer la apertura de tres procedimientos sancionadores contra Hungría, que pretenden corregir cada uno de los problemas detectados. Bruselas dio a las autoridades del país un plazo de un mes (la mitad del tiempo que normalmente se concede en estos casos) para que tomen las medidas necesarias para enmendar las leyes.
1397124194 Cumplimiento. Por otra parte, la CE pidió a Budapest que aporte más información sobre la independencia del poder judicial en el país, según explicó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en una comparecencia ante la prensa. Barroso lamentó que las autoridades húngaras no respondieran a las primeras advertencias realizadas por la CE, y confió en que los problemas se resuelvan «lo antes posible». «Las decisiones que hemos adoptado ayer reflejan nuestra determinación de garantizar el cumplimiento íntegro del Derecho europeo, en letra y espíritu, y la existencia de un entorno legal estable en todos los Estados miembros», indicó.
En el caso de que las autoridades húngaras no respondieran de manera satisfactoria en el próximo mes, la Comisión les enviaría un dictámen motivado, segundo paso del procedimiento de infracción comunitario, previo a la denuncia ante el Tribunal de la UE. Bruselas confía en que los problemas se resuelvan a tiempo y no sea necesario recurrir a la Justicia europea. Para impulsar las conversaciones entre la CE y las autoridades húngaras, el primer ministro magiar, Viktor Orbán, se reunirá con Barroso en Bruselas el próximo 24 de enero. Desde el Parlamento Europeo, insistieron en que la UE debe adoptar una sanción contundente contra Hungría por haber quebrantado con su nueva legislación los derechos fundamentales de la UE.