Más de 200 personas mueren en Siria en una ofensiva del régimen de Al Asad
El Gobierno desmiente la matanza en Homs y la atribuye a grupos armados y al CNS.
La oposición siria denunció ayer el bombardeo del régimen sobre la castigada ciudad de Homs, en la que según ellos es la mayor masacre desde que comenzó la represión, poco antes de una importante reunión prevista en el Consejo de Seguridad de la ONU.
El número de víctimas mortales en Homs por la ofensiva militar de la noche del viernes varía según las fuentes, que van desde las 260 anunciadas por el Consejo Nacional Sirio (CNS) a las 147 referidas por la Comisión General de la Revolución Siria, casi todas ellas en el barrio de Jalidiya.
Activistas en la zona relataron imágenes dantescas, como cadáveres de niños decapitados o restos humanos entre los escombros. Dos testigos de lo sucedido, identificados como Abul Ward al Masri y Abu Bilal Al Homsi, explicaron que la ciudad fue escenario de «una catástrofe en todo el sentido de la palabra» y que todavía se rescata manualmente a personas bajo los escombros. Según Al Homsi, las fuerzas gubernamentales utilizaron armamento pesado como disparos de mortero, que procedían de tres lugares: la sede de los servicios de inteligencia en Homs; el barrio Karam Chemchem, habitado por una mayoría alauí; y un puesto de control militar establecido en las afueras de la ciudad.
Sin embargo, el Gobierno sirio desmintió que tal matanza haya tenido lugar, y atribuyó esas informaciones al interés de la oposición siria por hacer presión ante la inminente reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, que deberá votar una resolución de condena contra Siria. La agencia oficial siria Sana negó ayer «lo difundido por algunas cadenas de televisión» acerca del bombardeo en Homs, y señaló que es una parte de la «escalada de los grupos armados y del consejo de Estambul (en referencia al CNS) en sus tribunas mediáticas para instrumentalizarla en el Consejo de Seguridad».
Una fuente oficial anónima explicó que los cadáveres mostrados por las televisiones árabes como Al Yazira o Al Arabiya son cuerpos de hombres secuestrados por los «grupos terroristas armados», que fueron asesinados y posteriormente fotografiados como víctimas del supuesto bombardeo.
Las informaciones de una y otra parte, que presentan enormes contrastes, no han podido ser confirmadas de manera independiente hasta el momento. Este recrudecimiento de la violencia llegó solo unas horas antes de la reunión que tuvo lugar en Nueva York del Consejo de Seguridad de la ONU.