Huelga policial en Río de Janeiro a falta de una semana para el Carnaval
La huelga iniciada ayer por policías y bomberos del estado brasileño de Río de Janeiro por reivindicaciones salariales ha comenzado con escasa adhesión, según las autoridades, que garantizaron la seguridad de las fiestas del Carnaval que comienza dentro de una semana.
La Secretaría de Seguridad Pública de Río de Janeiro minimizó los efectos de la paralización, aunque reconoció que fueron detenidos nueve de los 11 líderes de la huelga y 50 agentes que se negaron a trabajar.
En el primer día de paralización de la Policía Militarizada (PM), Policía Civil y Cuerpo de Bomberos no se registraron incidentes de gravedad y la adhesión a la huelga fue mínima entre los casi 70.000 miembros de las tres instituciones.
Con la declaración de la huelga, los policías de Río de Janeiro siguieron los pasos de los del estado de Bahía (noreste), que ayer cumplieron once días sin trabajar en demanda de mejoras salariales, a pesar de que los líderes del paro se entregaron el jueves al Ejército.
«Tenemos a cerca de 7.000 policías en servicio en este momento. No hay ningún tipo de reducción significativa», ha asegurado el coronel Frederico Caldas, portavoz de la Policía Militarizada, al hacer un balance.
El ministro de Justicia, Eduardo Cardozo, en coincidencia con las autoridades regionales, ha declarado que «la huelga no generó gran movilización en Río de Janeiro.
No obstante, dijo que había ofrecido a las autoridades de Río de Janeiro, en caso de que se requiera, el envío de hasta 14.000 militares para garantizar la seguridad en ese estado.
Los líderes de la huelga, que admitieron desconocer datos sobre la adhesión a la paralización, han aclarado que tan solo quieren reclamar mejoras «de forma pacífica» y «sin desamparar a la población», como ocurrió en la huelga de Bahía.
Además de un mejor salario, los policías y bomberos exigen la liberación de uno de sus líderes, el cabo Benevenuto Daciolo, detenido el pasado jueves, a su regreso de Salvador, donde estuvo apoyando a los huelguistas de Bahía.