El Ejército sirio deja 40 muertos en su décimo día de ataques indiscriminados
Damasco rechaza la acusación de la ONU de cometer crímenes contra la humanidad.

Concentración en agradecimiento a China por su postura en la ONU contra el régimen sirio.
Al menos cuarenta personas murieron ayer en Siria, la mayoría en los bastiones opositores de Idlib (norte) y Homs (centro), por los bombardeos y disparos de las fuerzas leales al régimen sirio de Bachar al Asad, según un grupo opositor.
Los Comités de Coordinación Local (CCL) informaron en un comunicado de que estas provincias fueron blanco de nuevos bombardeos que causaron la muerte de nueve personas en Idleb y de ocho en Homs, el mismo día en que Damasco rechazó las acusaciones de la ONU de cometer «crímenes contra la humanidad».
El ejército sirio bombardeó de modo indiscriminado la ciudad de Idleb con tanques y misiles, y se escucharon ráfagas de disparos y explosiones que afectaron a numerosas viviendas. En cuanto a Homs, los CCL calificaron el bombardeo contra esta ciudad de «brutal» y destacaron que por décimo día consecutivo continúan los ataques contra el barrio de Bab Amro, el más castigado por la represión del régimen, entre otros distritos.
Varios helicópteros sobrevolaron ayer la ciudad a baja altura y el sonido de disparos fue constante en algunos barrios. Además, el grupo opositor documentó el fallecimiento de seis personas en los alrededores de Damasco, tres de ellas soldados desertores, cuatro en Deraa (sur), cuatro en Alepo (norte), cuatro en Deir el Zur (este), tres en Hama (centro), una en Latakia (noroeste) y una en la capital.
Estas informaciones no habían podido ser verificadas de forma independiente hasta el momento debido a las restricciones impuestas por el régimen sirio a los periodistas para trabajar.
En los últimos días, se han intensificado los movimientos diplomáticos para presionar al Gobierno de Damasco, que acusó ayer a la ONU de falta de neutralidad y objetividad. La ONU alertó el lunes de que Siria se sumirá «pronto» en una guerra civil si continúan los «ataques indiscriminados» contra la población civil a manos de las fuerzas gubernamentales, por lo que pidió «acción» a la comunidad internacional para que se logre el fin de la violencia.
Unificar la acción militar. El recién formado Consejo Militar Revolucionario Superior anunció ayer que su objetivo es unificar y coordinar la acción militar de los desertores en Siria para proteger la revuelta contra el régimen de Bachar al Asad.
Este órgano, encabezado por el general Mustafa Ahmad al Sheij, explicó en un comunicado que aspira a convertirse en «el mando sobre el terreno» de los soldados disidentes que tratan de impedir los ataques contra los civiles perpetrados por las fuerzas leales al régimen.
Según la nota, el Consejo Militar Revolucionario Superior para Liberar Siria busca integrar a los altos mandos que deseen construir un Ejército nacional en este periodo de rebelión y tras la caída del régimen de Al Asad. Su intención es también organizar las deserciones para evitar «la desintegración del Ejército».