CAZA AL TERRORISTA EN FRANCIA
Hollande plantea que pudo haber "un fallo" en la vigilancia de Merah
El ministro de Exteriores también plantea "aclarar" si los servicios de inteligencia cometieron un error

François Hollande llega a la sede de su oficina electoral, el jueves, en París.
Los asesinatos cometidos en Toulouse y Montauban por el joven Mohamed Merah han puesto sobre la mesa el debate sobre por qué un individuo del que las autoridades conocían sus actividades vinculadas con círculos yihadistas y salafistas no estaba más controlado. Si durante la mañana del jueves ya fue el jefe de la diplomacia francesa, Alain Juppé, el que planteó la necesidad de "aclarar" si los servicios de inteligencia franceses cometieron un error, anoche, en un mitin en la localidad de Aurillac --el primero desde que la campaña electoral fuera suspendida el lunes por el asesinato de tres niños y un rabino en una escuela judía--, el candidato socialista, François Hollande, apuntó la posibilidad de que haya habido un "fallo" en el seguimiento de Merah.
"Hay cuestiones que necesariamente deberán plantearse", afirmó el principal rival de Nicolas Sarkozy al Elíseo. "Es verdad que ese asesino, Merah, hizo dos viajes, uno a Afganistán en el 2010, y otro a Pakistán en el 2011. Alegó motivos turísticos. Debe imponerse por lo tanto un mayor control de los desplazamientos a países sensibles", advirtió Hollande, que subrayó que Francia debe ser "implacable" en la lucha contra el terrorismo.
Aunque Hollande consideró que no es momento de entrar en polémicas, apuntó que los resultados de la investigación en curso permitirán saber si hubo algún error por parte de los servicios de seguridad en la vigilancia. "Un ministro del Gobierno --dijo en alusión a Juppé-- ha citado en un momento determinado un fallo. Veremos de qué se trata", añadió el dirigente socialista.
Merah, un joven francés de origen argelino, estaba fichado por los servicios secretos franceses por pertenencia a organizaciones islamistas radicales y por haber pasado sendas estancias en Afganistán y Pakistán. Tenían constancia, y así informaron a España, de sus viajes a Catalunya para participar en congresos salafistas. Además, anoche se supo que el joven estaba en la lista negra del FBI.