El terrorista de Toulouse trabajaba para el servicio secreto, según un ex espía
Un ex jefe del espionaje francés añadió ayer una pieza al rompecabezas del terrorista de la moto al plantear abiertamente que Mohamed Merah podría ser un confidente de los servicios secretos.
El canal de televisión catarí Al-Jazeera renunció a emitir los vídeos de las matanzas de Toulouse y Montauban, filmados por el propio autor, que una mano anónima, un tercer hombre según una hipótesis policial, hizo llegar a su sede en París. Yves Bonnet, ex jefe de la Dirección de Vigilancia del Territorio (DST, contraespionaje), expresó sus dudas sobre la versión oficial del caso en una entrevista publicada por el diario de Toulouse La Dépêche du Midi . A la pregunta de si Merah era un confidente policial, respondía: «Ese es exactamente el problema. Pues lo que llama la atención es que era conocido por la Dirección Central de Información Interior (DCRI, servicios secretos) no especialmente porque fuera islamista sino porque era un corresponsal» del servicio. «Tener un corresponsal no es totalmente inocente. No es anodino», apostilló.
En otro pasaje, Bonnet confesó que los interrogantes surgen al saber que «el muchacho tenía manifiestamente relaciones con la DCRI». «No sé hasta dónde iban esas relaciones o esa ‘colaboración’ con el servicio, pero efectivamente uno se puede interrogar sobre ese punto». Bernard Squarcini, jefe de la DCRI, desmintió las declaraciones de Bonnet.
En una entrevista al diario Le Monde , el hombre de la máxima confianza de Nicolas Sarkozy reveló que el terrorista de la moto había llamado en octubre desde Pakistán a su contacto en la DCRI, con el que se reunió en noviembre en Toulouse y al que confió durante el asedio a su guarida que figuraba entre los objetivos de sus proyectos de atentados.
Un tercer cómplice. Mientras tanto la policía indaga si Merah envió en persona las imágenes de los atentados a Al-Jazeera. El paquete tenía matasellos con fecha del pasado miércoles, día en el que ya estaba cercado por la policía.