Los británicos con altos ingresos huyen del país al no soportar los malos modos
La mala educación no es patrimonio exclusivo de los británicos, pero resulta indiscutible que en los últimos años, los comportamientos incívicos están alcanzando cotas muy preocupantes en las islas. Una encuesta del Lloyds Bank ha encendido todas las alarmas: el 50% de los británicos con ingresos superiores a 400.000 libras (500.000 euros) está pensando en abandonar el país.
La noticia la publica el Wall Street Journal , así que enseguida uno puede pensar que la decisión tendría que ver con motivos económicos: un rico británico paga más impuestos que uno norteamericano, por ejemplo. Pero nada más lejos de la realidad. El artículo sostiene que muchos desearían emigrar a Francia, un país con impuestos más altos que el Reino Unido. Por una vez, la causa no es el dinero, sino la violencia implícita, y cada vez más explícita, de la que adolece la sociedad británica, concluye este trabajo.
El psicólogo Anthony Daniels comenzó a escribir su ensayo sobre la mala educación británica tras la obscena contestación de un adolescente. Esa respuesta fue el inicio de la investigación de Daniels, que comenzó a buscar datos empíricos que corroboraran sus primeras hipótesis. Y los encontró. Entonces descubrió que todos los viernes y los sábados, decenas de furgonetas de la policía toman las calles de marcha de las ciudades inglesas para frenar a los borrachos, cuyo máximo afán era destruir y quemar todo lo que se encuentran a su paso.
Con sus investigaciones, llegó a la conclusión de que los británicos tienden a comportarse de modo violento, incluso ante los sucesos más nimios. ¿Y por qué? Anthony Daniels lo achaca al igualitarismo y al multiculturalismo. Así, está de moda que los miembros de la clase media británica actúen ahora de una forma ruda porque, dice Daniels, piensan que de esta manera expresan mejor su solidaridad con los que no han podido llegar más lejos.
El multiculturalismo es la otra causa, pues, según el psicólogo, el multiculturalismo aboga por que todos los comportamientos son respetables.