Los observadores consiguen acceder a la zona de la última masacre en Siria
Clinton y Annan buscan una estrategia común en el país pese al desacuerdo sobre Irán.

El enviado de la ONU, Kofi Annan, junto a la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton.
Los observadores de la ONU visitaron ayer la zona de Al Qubeir, escenario de una masacre que dejó varias decenas de víctimas el miércoles después de que el jueves el ejército les impidió acceder al lugar, informaron fuentes de la misión.
Un grupo de «cascos azules» llegó a Al Qubeir para examinar la situación y estuvo en la zona durante una hora, según las fuentes, que agregaron que tuvieron que esperar para acceder hasta asegurarse que la carretera era segura. La oposición siria acustó a las fuerzas del régimen de perpetrar la masacre, en la que murieron mujeres y niños, pero las autoridades de Damasco rechazaron cualquier implicación y culparon a «grupos terroristas».
Las fuentes señalaron que la Misión de Supervisión de la ONU en Siria (Unmis) difundirá un informe con las conclusiones de su visita a Al Qubeir, situada en la zona de Maarzaf, en la provincia central de Hama. Los observadores trataron de evaluar la situación sobre el terreno el jueves, pero el jefe de la misión, el general Robert Mood, se quejó de que fueron bloqueados en varios puestos de control del Ejército y por grupos de civiles.
Por otra parte, una fuerte explosión se registró ayer en un centro comercial en el centro de Damasco, cerca de una sede de las fuerzas de seguridad, según informaron testigos. Algunos residentes del barrio de Abasiyin explicaron que la explosión afectó al Time Mall , situado frente a una sede de la Inteligencia de las Fuerzas Aéreas. Las autoridades no habían comentado ayer, al cierre de esta edición, sobre este suceso y no está claro el objetivo de la explosión ni si ésta causó alguna víctima.
¿Hay nuevas vías?
La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, y el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, se reunieron ayer en Washington para buscar nuevas vías hacia la transición en el país, pese a su marcado desacuerdo sobre el papel de Irán en la ecuación.
Los diplomáticos se encontraron durante en el Departamento de Estado, un día después de que Annan propusiera incluir a Irán en un grupo de contacto para solucionar el conflicto en el país árabe, una posibilidad que Clinton rechazó rotundamente. El objetivo principal de la reunión fue el de «diseñar una estrategia unificada para la transición y la importancia de reunir el apoyo internacional suficiente» para que el plan trazado por Annan «pueda ganar fuerza sobre el terreno», explicó la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.