El presidente ordena «amputar las manos» a los combatientes rebeldes
El nuevo ministro sirio de Defensa, el general Fahd Yasem al Freich, aseguró que el atentado que acabó ayer con su antecesor y el cuñado del presidente del país, Bachar Al Asad, no disuadirá al Ejército de continuar con su lucha contra los terroristas.
«Esta acción cobarde y criminal no nos apartará de la lucha contra las bandas criminales terroristas», dijo ayer el ministro y vicecomandante en jefe de las Fuerzas Armadas, en un breve discurso en la televisión oficial siria.
Al Freich, que fue designado ayer tras el ataque, confirmó en su intervención la muerte de los dos responsables en una «acción terrorista» que se produjo mientras celebraban «una reunión rutinaria de seguridad».
«Los efectivos de las Fuerzas Armadas no cejarán en su sagrada misión de perseguir a estas bandas terroristas criminales y amputar sus manos», subrayó.
Los rebeldes sirios propinaron ayer un golpe brutal al régimen de Damasco con el asesinato del titular de Defensa, Daud Abdelá Rayiha, y el viceministro, Asef Shauqat, que es cuñado de Al Asad.
Los altos mandos de Defensa murieron en una explosión contra la sede de la Seguridad Nacional en Damasco, que ocurrió durante una reunión de responsables gubernamentales.
El ministro, que también elogió a los fallecidos, señaló que todos los miembros de las Fuerzas Armadas que han muerto son considerados «mártires». Los rebeldes del Ejército Libre Sirio reivindicaron la autoría.