REPERCUSIONES DE LA MASACRE
El jefe de policía de Noruega dimite por la masacre de Utoya
La comisión de investigación identificó numerosos errores policiales el día delos atentados

Oeystein Maeland, el jefe de la policía de Noruega, ha presentado este miércoles su dimisión después de que saliera a la luz un informe muy crítico sobre el trabajo de la policía ante los ataques perpetrados hace un año por el ultra Anders Behring Breivik.
Anunciada en televisión por la ministra de Justicia, Grete Faremo, durante un debate televisado, la dimisión de Oeystein Maeland, con efectos inmediatos, se ha producido después de que una comisión independiente valorara que Breivik habría podido ser detenido antes del 22 de julio del 2011, lo que habría salvado muchas vidas.
Ese día, el extremista de derecha había matado, en primer lugar, a ocho personas, al hacer explotar un artefacto explosivo cerca de la sede del Gobierno de Oslo, y después otras 69 víctimas al desatar una verdadera caza al hombre en un campo de verano de la Juventud Laborista en la isla de Utoya.
La comisión, que había sido puesta en marcha por el Gobierno para extraer las conclusiones pertinentes sobre la masacre, identificó numerosas disfuncionalidades en el seno de la policía: identificación tardía del asesino en serie y de su vehículo, problemas de comunicación, procedimientos mal respetados, medios inadaptados.
Duras críticas
Los medios de comunicación habían criticado vivamente a la dirección de la policía por haber intentado proteger a los suyos y por no haber hecho toda la luz, en sus propios informes internos, de los errores cometidos por la policía el día de la tragedia.
Oeystein Maeland ha explicado su dimisión por la falta de pruebas de confianza que dijo haber sentido de la parte del Gobierno. "La confianza de la ministra de Justicia es, a buen seguro, decisiva para que me mantenga en mi puesto", había dicho en una declaración citada por la agencia NTB.
"Si la ministra y otros responsables politicos no clarifican esta cuestión sin equívoco alguno, será imposible para mi continuar en mi puesto de trabajo", aseguró. Maeland había asumido sus funciones tan solo unos días antes de los ataques del 22 de julio.