Los rebeldes se vengan de los ataques al derribar un helicóptero de Al Asad
La ONU pide una investigación inmediata por la muerte de 300 civiles en Daraya.
Las fuerzas del régimen sirio bombardearon ayer varios barrios de Damasco y localidades de su periferia lo que causó unos 60 muertos, un día después de que la oposición denunciara una masacre en la cercana población de Daraya. El activista Omar Hamza, residente en los suburbios de la capital, informó vía Internet de que los ataques se centraron en el barrio de Al Yubar y Al Qabun, donde un helicóptero militar fue derribado por los rebeldes, y en las localidades de Ain Tarma, Zamalka, Saqba y Kafr Batna. Hamza explicó que el derribo del helicóptero fue efectuado en venganza porque la aeronave bombardeó durante horas varias de estas zonas.
Según los grupos la Comisión General de la Revolución Siria (CGRS), la mayoría de las víctimas se registraron en las poblaciones de Zamalka y Kafr Batna, blanco de bombardeos desde la víspera. En Zamalka, la CGRS informó de que murieron una treintena de personas y que un centenar resultaron heridas, una cifra que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos rebajó a doce fallecidos.
La CGRS denunció, además, que al menos trece personas fallecieron en el barrio damasceno de Yubar, mientras que el Observatorio documentó la muerte de seis por disparos en Al Qabun.
Investigación
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió ayer una investigación «inmediata» de la matanza registrada en la población siria de Daraya, donde murieron más de 300 personas en los últimos días, lo que calificó de «crimen atroz y brutal».
«Se debe investigar inmediatamente la muerte de centenares de civiles en Daraya, de manera independiente e imparcial y tan pronto como sea posible», dijo el portavoz de Ban, Martin Nesirky, quien expresó su «enérgica condena» ante lo ocurrido en Siria ante la prensa en la sede central de la ONU en Nueva York. Según el portavoz, el máximo responsable de la ONU está «conmocionado» ante lo ocurrido en los últimos días en Daraya y destaca la importancia de que quienquiera que sea el responsable de lo ocurrido «tiene que rendir cuentas», por lo que subrayó la importancia de investigar la matanza.
Ban pidió una vez más que «se pase del baño de sangre al diálogo político tan rápido como sea posible», porque la única salida es una solución política.