Primeras detenciones por el asalto a la embajada de Estados Unidos en Libia
Las protestas se extienden por países musulmanes y dejan al menos un muerto.

Manifestantes yemeníes rompen varias ventanas de la Embajada de EE.UU. en Saná (Yemen).
Las autoridades libias reconocieron ayer que las investigaciones sobre el asalto al consulado estadounidense de Bengasi en la noche del martes, en el que murieron cuatro funcionarios norteamericanos, entre ellos el embajador, Christopher Stevens, han conducido a la detención de los primeros sospechosos.
El viceministro de Interior para el Oriente de Libia, Wanis al Sharf, aseguró ayer que se había procedido a la detención de «algunas personas sospechosas de estar vinculadas con la agresión al consulado de Bengasi» por un grupo de extremistas que se concentraron frente a la misión diplomática para protestar por una película que se burlaba del islam y de Mahoma.
En unas declaraciones a la agencia de noticias libia, WAL, Al Sharf, que no identificó a los detenidos ni aclaró de cuántos se trataba, agregó que los sospechosos están siendo interrogados para valorar su posible implicación en lo ocurrido. Las autoridades han mostrado su intención de llevar con discreción las investigaciones sobre el doble ataque al consulado de EE.UU. para evitar que su marcha se vea afectada, como aseguró ayer el portavoz del Parlamento libio, Omar Hamedan.
Más de 200 heridos
Los ataques contra embajadas de EE.UU. en el mundo musulmán se extendieron ayer a otros países, con un asalto a la legación en el Yemen, mientras prosiguen en Egipto las protestas contra el vídeo sobre Mahoma considerado blasfemo, en una jornada que dejó un muerto y más de doscientos heridos. Los sucesos más graves ocurrieron en Saná, donde los manifestantes consiguieron irrumpir brevemente en el interior del complejo de la embajada, donde quemaron varios vehículos diplomáticos. Los asaltantes solo alcanzaron el patio del recinto y no lograron entrar en ninguno de los edificios del complejo, donde se ubica la residencia del embajador. Tras varios disparos al aire de los marines de la embajada y la actuación de los antidisturbios yemeníes, los manifestantes fueron expulsados de la legación, pero se quedaron en las inmediaciones, donde se enfretnaron a las fuerzas del orden.
El presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, condenó el ataque y advirtió contra los planes que quieren perjudicar los lazos de su país con EE.UU.