La UE aprueba nuevas sanciones contra Irán y Siria pese a los resultados
La Unión Europa aprobó ayer nuevas sanciones contra Siria e Irán pese a los pocos resultados obtenidos hasta ahora por esa vía, mientras que abrió la puerta a una misión para ayudar al Gobierno de Mali a arrebatar el norte del país a los islamistas.
Los ministros de Exteriores, reunidos en Luxemburgo, impusieron a Teherán un amplio paquete de sanciones que afectarán a sus finanzas, energía y transportes en un intento de estrangular las vías de financiación del régimen y lograr que coopere en materia nuclear.
Para ello, la UE ha prohibido toda transferencia entre bancos europeos y entidades iraníes a menos que reciban una autorización previa, congelará los activos de 34 empresas que financian al régimen y vetará las importaciones de gas natural iraní.
En el caso de Siria, los ministros impusieron a Damasco otra ronda de sanciones, que afectará a 28 personas responsables de la violencia gubernamental y a dos empresas acusadas de financiarla.
El paquete incluye una prohibición para que compañías europeas compren armas sirias o den servicios para la exportación de armamento, como transporte o seguros, con el fin de seguir cortando vías de financiación al régimen de Damasco.
Mali fue el tercer punto clave de la cita mensual de los jefes de las diplomacias europeas y, en este caso, sí se constataron avances claros en la situación. Los Veintisiete acordaron planificar la creación de una misión militar para ayudar a reorganizar y entrenar a las fuerzas de seguridad de Mali y dar apoyo a la intervención armada de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, Cedeao, para retomar el control del norte del país.