Tiene planes para tomar Bukavu y Kinshasa
El M23 dice que su intención es "liberar" a República Democrática del Congo
El grupo rebelde M23, que el martes se hizo con el control de la capital de la provincia de Kivu Norte, Goma (en el este), ha anunciado este miércoles que su intención es "liberar" al conjunto de la República Democrática del Congo (RDC) y que su objetivo es avanzar hacia Bukavu, capital de la provincia de Kivu Sur, y posteriormente hacia Kinshasa, la capital del país.
"La travesía para la liberación de Congo acaba de comenzar", ha declarado el portavoz del M23, Vianney Kazarama, ante más de un millar de personas concentradas en un estadio de Goma. "Vamos a avanzar hacia Bukavu y luego hacia Kinshasa. ¿Estáis dispuestos a uniros a nosotros?", proclamó.
El M23 se hizo ayer martes con el control de Goma después de varios días de enfrentamientos en las proximidades de la ciudad y sin que los soldados del Ejército central ni las fuerzas de paz de la misión de la ONU (MONUSCO) hubieran hecho nada en las últimas horas para impedírselo.
El M23 --formado sobre todo por antiguos rebeldes del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) integrados en el Ejército tras los acuerdos de paz de 2009-- se alzó en armas el pasado mes de abril en el este de la RDC al mando de Bosco Ntaganda, un antiguo militar inculpado de crímenes de guerra por el Tribunal Penal Internacional (TPI). Desde entonces, el M23 ha sido acusado del reclutamiento de niños y de la ejecución sumaria de soldados y prisioneros de guerra.
Los enfrentamientos entre el Ejército y el M23 se reanudaron el pasado 14 de noviembre en las localidades Kibumba y Kurumba. Ambos bandos se han acusado mutuamente de haber provocado el recrudecimiento del conflicto.
El M23 había emitido el lunes un ultimátum al Gobierno de Kinshasa en el que le daba un plazo máximo de 24 horas para suspender su ofensiva armada y desmilitarizar la ciudad y el aeropuerto de Goma. En caso de incumplimiento, los rebeldes se reservaban el derecho a "continuar con su resistencia contra el Gobierno de Kinshasa hasta conseguir su derrocamiento".
En el texto, el M23 acusaba al Ejecutivo de Joseph Kabila de haber violado los acuerdos de paz de 2009 que permitieron la integración de los antiguos rebeldes tutsis en el Ejército y exigía el inicio de negociaciones directas en un plazo de 24 horas para hacer llegar sus reclamaciones.
Un reciente informe confidencial del Grupo de Expertos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha acusado al Gobierno de Ruanda de estar apoyando directamente al M23, el cual recibe "órdenes directas" del ministro de Defensa de Ruanda, el general James Kabarebe, a través del jefe de su Estado Mayor de la Defensa, el general Charles Kayonga.
Tras la ocupación de Goma, el Gobierno de Kinshasa reiteró ayer martes que no habría "absolutamente ninguna negociación con el M23" y aseguró, a través del ministro de Información y portavoz gubernamental, Lambert Mende, que las autoridades seguirían "resistiendo" hasta conseguir "la expulsión de las tropas ruandesas".