La oposición egipcia rechaza el diálogo con otro pulso en la calle
Marchas multitudinarias por todo El . Cairo contra la propuesta del presidente.

Manifestantes en contra de Mursi en El Cairo.
La oposición no islamista decidió ayer no aceptar la oferta de diálogo planteada por el presidente egipcio, Mohamed Mursi, y manifestó su rechazo con marchas multitudinarias por todo El Cairo que confluyeron en el Palacio Presidencial.
Tras el discurso del jefe de Estado el jueves, que sus detractores comparan con los del derrocado Hosni Mubarak (1981-2011), el opositor Frente de Salvación Nacional anunció que no participará en el diálogo propuesto por Mursi. Esta coalición, formada por grupos liberales, izquierdistas y revolucionarios, consideró que el presidente ha ignorado sus reivindicaciones de anular el acta constitucional con la que blindó sus poderes y la convocatoria del referéndum sobre la Carta Magna.
«El diálogo carece de los elementos básicos de una negociación verdadera y seria», dijo el Frente, encabezado por el premio Nobel de la Paz Mohamed el Baradei, el ex secretario general de la Liga Árabe Amro Musa y el ex candidato presidencial Hamdin Sabahi.
Para esta agrupación, el discurso de Mursi fue «decepcionante», ya que defendió sus decisiones y no reconoció la responsabilidad de los Hermanos Musulmanes en los enfrentamientos del pasado miércoles en torno al Palacio Presidencial, en los que murieron seis personas y centenares resultaron heridas.
En un intento de persuadir a la oposición para que participe en el diálogo, el vicepresidente Mahmud Meki aseguró ayer por la tarde que Mursi está dispuesto a aceptar un aplazamiento del referéndum constitucional, previsto para el próximo día 15, con la condición de que esta decisión no pueda ser recurrida ante la Justicia.
Garantías
Según la ley, Mursi está obligado a convocar un referéndum en quince días tras el fin de los trabajos de la Asamblea Constituyente, «por lo que las fuerzas que desean un retraso deben presentar garantías de que no recurrirán, después de que el presidente lo decida, y de que no le acusarán de infringir la declaración constitucional», señaló Meki.
La convocatoria de hoy de un diálogo nacional no ha amainado ni muchos menos los ánimos en las calles del país. Decenas de miles de personas marcharon de forma pacífica desde varias mezquitas de la capital con dirección al Palacio Presidencial, entre lemas de «Egipto para todos los egipcios», «Que caiga el Gobierno de Mursi» y «Vete, Mursi Mubarak».
La Guardia Republicana, que custodiaba desde el jueves el palacio, retiró la alambrada que cercaba el complejo, tras negociaciones con los manifestantes, que pidieron acercarse hasta el muro del mismo.
Entre gritos de «El Ejército y el pueblo son una sola mano», el mismo lema utilizado durante la revolución contra Mubarak (enero-febrero de 2011), los opositores a Mursi celebraron esta decisión y algunos incluso se subieron a los carros blindados en un ambiente festivo. En los alrededores de la sede Presidencial, la joven Nadine dijo a Efe que si Mursi «no ha dialogado ni consultado a sus propios consejeros ¿Por qué pide ahora que los opositores dialoguen con él?».