Los egipcios vuelven a manifestarse contra el referéndum constitucional
Miles de egipcios participaron ayer en las marchas convocadas en El Cairo en rechazo a las irregularidades detectadas durante el referéndum constitucional, mientras las autoridades defendieron la supervisión judicial de la votación.
Tres días después de que diez provincias del país votaran el proyecto de Carta Magna, las denuncias de que la votación se vio empañada por las infracciones llevaron a la jornada de ayer a los opositores al texto a salir de nuevo a las calles de la capital.
Como viene siendo habitual en las últimas jornadas de protestas, las manifestaciones comenzaron en distintas mezquitas de El Cairo y tenían como meta la plaza Tahrir, donde la oposición mantiene una acampada desde hace casi un mes, y el Palacio Presidencial.
La mezquita Al Nur y la de Raba Adawiya fueron los principales puntos de inicio de las marchas que se dirigían al palacio, que no fueron tan multitudinarias como en anteriores ocasiones. Los lemas más coreados fueron contra el presidente egipcio, Mohamed Mursi, y contra los Hermanos Musulmanes, a los que acusan de monopolizar la redacción de la Constitución.
El Frente de Salvación Nacional (FSN), que agrupa a la mayoría de la oposición que quiere un sistema político laico y convocó las marchas, reiteró ayer que se debe repetir la primera vuelta del plebiscito por la irregularidades y pidió que se aplace la segunda ronda, prevista para el próximo sábado. La coalición alegó que no se dará una supervisión judicial completa, después de que la principal asociación de jueces del Consejo de Estado —órgano de la justicia administrativa— anunciara ayer su boicot a la segunda vuelta.
En cuanto a las infracciones, el Ministerio de Justicia anunció ayer que las denuncias por supuestos delitos penales cometidos en el referéndum serán investigadas por primera vez en los tribunales.
Entretanto, para tratar de acercar posturas, la Asamblea Constituyente egipcia convocó ayer a un diálogo el próximo viernes a la cúpula de FSN, con el fin de tratar sus objeciones a la Carta Magna.