La oposición egipcia se une para que Mursi acceda a perder poder
Merkel se reunió con el presidente para pedirle respetar los derechos humanos.

El presidente egipcio, Mohamed Mursi, junto a la canciller alemana Angela Merkel.
La oposición egipcia no islamista se abrió ayer a un diálogo con el presidente, Mohamed Mursi, para acabar con la violencia en las calles, al tiempo que unió fuerzas con el principal partido salafista para presionar a Mursi para que acceda a sus demandas.
El coordinador del Frente de Salvación Nacional (FSN), Mohamed el Baradei, el premio Nobel de la Paz 2005 solicitó en un mensaje una reunión urgente con las autoridades para acabar con la violencia que causó más de medio centenar de muertos y un millar de heridos desde el viernes pasado, y que ayer dejó otros dos muertos en la plaza Tahrir de El Cairo.
No obstante, precisó que el inicio de un diálogo «serio» exige respetar las condiciones del FSN, las primeras de las cuales son un Gobierno de unidad nacional y la reforma de la Carta Magna.
Un portavoz del también opositor Partido de la Conferencia, Ahmad Salah, explicó que la iniciativa de El Baradei busca ante todo acabar con los disturbios, para posteriormente, si se cumplen los requisitos, abordar un diálogo global.
Precisamente, la creación de un Ejecutivo de unidad nacional fue una de las principales propuestas que acordaron ayer representantes del partido Al Nur, de tendencia rigorista, y del FSN, en un encuentro dirigido a unir fuerzas.
En un gesto sin precedentes, los dirigentes salafistas apoyaron la iniciativa del FSN para que todas las fuerzas políticas participen en el Gobierno durante este periodo, que coincide con una serie de actos violentos y los meses previos a la celebración de elecciones legislativas, previstas para primavera.
Visita de Merkel
Además, Mohamed Mursi visitó ayer en Berlín a la canciller alemana Angela Merkel, con la que se comprometió a no instaurar un Estado «militar ni teocrático», que condicionó todo apoyo económico a la estabilización del país y el respeto a las reglas del Estado de Derecho.
Egipto actuará «al lado de la comunidad internacional», aseguró Mursi tras reunirse en Berlín con la canciller, mientras Merkel insistía en que el mantenimiento de la «buena cooperación» bilateral pasa por el respeto a los derechos humanos, el diálogo «con todas las fuerzas políticas» y la libertad religiosa.
La cita en Berlín, inicialmente prevista como visita oficial de tres días, quedó reducida a un formato mínimo y era la única etapa del viaje de Mursi por Europa, tras cancelar a última hora su paso posterior por París debido al estado de emergencia en su país.
Mursi ratificó ante Merkel que no pretende instaurar un régimen presidencialista, que está abierto al diálogo «con todas las fuerzas políticas» y, a escala multilateral, a respaldar un proceso de paz en Oriente Medio «que reconcilie a israelíes y palestinos».