Rafael Correa repite como presidente de Ecuador otros cuatro años más
Los ecuatorianos votan sin contratiempos en las presidenciales y legislativas.

Correa y sus hijos acompañaron a su esposa Anne Malherbe a votar ayer en Quito.
Unos 11,6 millones de ecuatorianos estaban ayer convocados a elegir presidente y vicepresidente entre ocho opciones. Según la mayoría de las encuestas, la del presidente Rafael Correa ganaría la reelección para los próximos cuatro años por un amplio margen, entre el 10% y el 30 %, lo que evitaría la segunda vuelta que esperan sus principales rivales. Al cierre de esta edición, no se conocían aún los resultados definitivos.
El favorito y líder del gubernamental Alianza País cerró el jueves su campaña en Quito casi afónico y reiterando la misma exigencia que ha repetido en múltiples mítines: «Ustedes deciden si volver al pasado, ese de feriados bancarios, que nos llenaba de vergüenza, o continuar con este sueño hecho realidad».
Por su parte, tanto el banquero y miembro del Opus Dei Guillermo Lasso, del movimiento Creando Oportunidades (Creo) como el derrocado ex mandatario Lucio Gutiérrez, de Sociedad Patriótica (PSP), exhibieron hasta el último momento su confianza en que competirían en una segunda ronda con Correa. Incansable, y con el bolsillo bien cubierto, el empresario millonario Álvaro Noboa intentaba por quinta vez llegar a la presidencia de Ecuador al frente del Prian. Y, como Lucio Gutiérrez, alerta de una posible manipulación de los resultados electorales por parte de la formación en el Gobierno.
La candidata opositora Martha Roldós aseguró que más de 1.300.000 personas no deberían figurar en el censo. «Un padrón inflado puede ser una ventaja electoral para quien lo maneje», advirtió. «Si fuéramos fraudulentos no vendrían 320 delegados de cinco continentes. Y la última noticia que nos estimula mucho es la presencia de la máxima autoridad electoral de EE.UU.», replicaba Domingo Paredes, presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre las garantías de los comicios.
El reto presidencial
Para el presidente Correa, que pidió a la Asamblea 30 días de permiso para concentrarse en la campaña electoral, el reto era conseguir la mayoría parlamentaria.
Al aumentar los escaños a 137, necesita 69 diputados para poder llevar adelante las leyes (sobre la tierra, el uso del agua o el código penal) que contempla su proyecto progresista y de izquierda, que lleva el nombre de ‘Revolución Ciudadana’. Correa ha arremetido contra medios de comunicación opositores a los que atribuye «campañas de calumnias», además de alertar de supuestos intentos desestabilizadores y acciones violentas para impedir su reelección.