Los ‘sabios’ tratan de sacar a Italia de su parálisis política
Napolitano respondió a las dudas y críticas sobre estos grupos.

La comisión se reunió con el presidente de la República italiana.
El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, inauguró ayer los trabajos de los dos grupos de expertos que designó para sacar al país de la parálisis política que vive tras los comicios y subrayó que su función no será la de dar una solución concreta de Gobierno, sino señalar los temas urgentes a abordar.
El jefe del Estado, que dio un plazo de trabajo a estas comisiones de entre ocho y diez días, emitió un comunicado tras el encuentro para explicar la evolución de la situación, y aprovechó, además, para responder a las críticas que este plan de acción ha suscitado entre las formaciones políticas.
Y es que en los últimos días los partidos han empezado a marcar distancias con la iniciativa propuesta tras una reacción inicial de apoyo ante el fracaso cosechado en las rondas de consultas entre las fuerzas parlamentarias para intentar formar un nuevo Gobierno.
Las reacciones más airadas llegaron desde el partido Pueblo de la Libertad (PDL), del ex primer ministro Silvio Berlusconi, que consideró la iniciativa como una pérdida de tiempo, mientras el Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo, aseguró que el país no necesita «cuidadoras de la democracia».
Con una posición algo más moderada, el Partido Demócrata (PD) de Pierluigi Bersani, apoyó la solución de Napolitano, siempre que ésta dé paso a un Ejecutivo de cambio, aunque algunos de sus miembros no dudaron en asegurar abiertamente que estos grupos de trabajo «no conseguirán resultados». Napolitano tachó las polémicas suscitadas de «sospechas e interpretaciones desconcertantes» y recalcó que las comisiones de trabajo «no interferirán en la actividad del Parlamento, ni en las decisiones que corresponden a las fuerzas políticas». Napolitano dio, además, un nuevo toque de atención a los partidos y atribuyó la responsabilidad de haber tenido que adoptar la decisión de llamar a este grupo de expertos a la «rigidez» de las formaciones políticas y a su recelo para ceder en sus posturas.
Un inmovilismo marcado por un centroderecha que insistía en la creación de un Gobierno de unidad nacional junto al líder de la coalición de centroizquierda Pier Luigi Bersani, quien a su vez rechazaba ese apoyo, y un Movimiento 5 Estrellas (M5S) que sólo aceptaba la formación de un Ejecutivo propio.
Pese al llamamiento de Napolitano a las fuerzas políticas, éstas volvieron a dar ayer muestra de ese inmovilismo que las ha caracterizado en este periodo postelectoral, situando al país en un callejón sin salida.