El fiscal valora pedir la pena de muerte para el secuestrador de Cleveland
Una jueza impone una fianza de ocho millones de dólares para Ariel Castro.

El FBI continúa buscando pruebas en el interior de la casa.
El fiscal del condado de Cuyahoga, en Cleveland (EE.UU.), Timothy McGinty, dijo ayer que estudiará solicitar la pena de muerte para Ariel Castro, acusado del secuestro y violación de tres jóvenes que estuvieron desaparecidas durante una década.
McGinty afirmó ayer durante una rueda de prensa que su intención es acusar a Castro de asesinato con agravante, cargos que están relacionados con informaciones aparecidas ayer de que forzó a abortar a las tres jóvenes que secuestró.
Según McGinty, el estado de Ohio permite solicitar la pena de muerte para los «criminales más depravados que cometen un asesinato con agravante en el curso de un secuestro».
McGinty también dijo que quiere solicitar cargos contra Castro por cada día que las tres jóvenes, Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesús, han pasado en secuestradas.
Fianza
Asimismo, una jueza de Cleveland decretó ayer una fianza de ocho millones de dólares para Ariel Castro, acusado del secuestro y violación de las tres jóvenes que estuvieron retenidas en su casa durante una década.
Castro compareció ayer brevemente ante un juzgado de Cleveland por primera vez desde que fue detenido, el pasado lunes, por el secuestro de Michelle Knight, de 32 años de edad, Amanda Berry, de 27 años, y Gina DeJesús, de 23 años, así como del secuestro de la hija de Berry, de 6 años.
El miércoles, Castro fue acusado formalmente de los cargos de secuestro y violación de las tres jóvenes, que pasaron entre 11 y 9 años secuestradas en casa de Ariel Castro, así como del secuestro de la hija que Berry tuvo durante su cautiverio.
La jueza decreto una fianza de dos millones de dólares por cada uno de los tres casos de secuestro y violación y otros dos millones por el secuestro de la menor. Castro, que está sometido a vigilancia para impedir su suicidio, no se declaró ni culpable ni inocente y, de hecho, no ha pronunciado palabra.
Vestido con una camisa azul oscura, mantuvo la cabeza baja durante toda la comparecencia y firmó con mano temblorosa los documentos que le han entregado. «La situación ha cambiado», afirmó ante el tribunal el asistente del fiscal del condado de Cuyahoga, Brian Murphy. «Castro es el cautivo en cautiverio», apostilló. La ABC apuntó que Castro seguramente será acusado de más cargos cuando comparezca ante un jurado. El sospechoso está representado por un abogado de oficio.