Snowden continúa atrapado en Moscú y su situación se complica aún más
EE.UU. sigue presionando a Rusia para que le entregue al ex técnico de la CIA.

Imagen del aeropuerto moscovita donde se encuentra Snowden.
Mientras el FBI estadounidense ha entablado ya contactos con los servicios secretos rusos, la situación del ex empleado de la NSA, Edward Snowden, parece cada vez más turbia. El domingo llegó a Moscú procedente de Hong Kong y tenía ya en su mano la tarjeta de embarque parar haber volado el lunes a La Habana. Pero no lo hizo. Si continúa sin decidirse, va a terminar necesitando un visado ruso para poder seguir en la zona de tránsito del aeropuerto Sheremétievo-2.
La compañía Aeroflot comunicó ayer que Snowden y la abogada de Wikileaks que le acompaña, Sarah Harrison, no tienen reservados billetes a ningún destino en los próximos tres días. El siguiente avión a Cuba sale hoy. Y Washington continúa presionado para que Moscú le entregue al prófugo.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, repitió ayer las palabras pronunciadas el martes por el presidente Vladímir Putin en Finlandia. «Snowden no ha violado la ley rusa, no ha cruzado la frontera, está en la zona de tránsito del aeropuerto y puede volar donde quiera (.) cuanto antes lo haga mejor», afirmó Lavrov a través de un comunicado de su ministerio.
En las tertulias habidas en los últimos días en los medios de comunicación rusos a cuenta de Snowden varios comentaristas advirtieron que, si se confirma en un determinado momento que el ex filtrador norteamericano se encuentra a bordo del vuelo a La Habana, la Fuerza Aérea de EE.UU. podría aducir cualquier pretexto para obligar al avión a aterrizar en territorio estadounidense. Tampoco existen otras muchas alternativas, ya que en la mayoría de los países en los que se puede hacer escala para llegar a Cuba, Venezuela o Ecuador podrían detenerle y extraditarle a su país. Encima Ecuador anunciaba ayer que tardará en tomar una decisión sobre la concesión de asilo a Snowden, ya que habrá que sopesar las consecuencias que para su economía podría tener un empeoramiento de las relaciones con Washington.
Por el momento, el antiguo colaborador de la NSA ha solicitado asilo político solamente a Quito. El diario ruso Kommersant informó en su edición de ayer que el FBI y el FSB (antiguo KGB) están ya en comunicación en relación con el ex técnico de la NSA. Sus respectivos responsables, Robert Mueller y Alexánder Bórtnikov, según Kommersant, «han hablado por teléfono como mínimo en dos ocasiones».