La policía turca vuelve a cargar contra civiles en Taksim tras reabrir el parque
Los antidisturbios disparan grandes cantidades de gas lacrimógeno y balas de goma.

Un policía antidisturbios dispara gas lacrimógeno a unos manifestantes cerca de Taksim.
La policía turca ha desalojado con cañones de agua a presión y con gases lacrimógenos la céntrica plaza Taksim en Estambul, poco después de abrir y clausurar de nuevo el cercano parque Gezi, epicentro de las protestas que sacudieron a Turquía en el mes de junio.
En la tarde de ayer, los antidisturbios desalojaron la plaza, empujando a los reunidos hacia la adyacente calle Istiklal, arteria comercial de la ciudad, donde se produjeron los primeros enfrentamientos.
Dos blindados de la policía lanzaron agua a presión, mientras que los antidisturbios dispararon grandes cantidades de botes de gas lacrimógeno y balas de plástico.
La tensión era máxima, con una fuerte presencia de la policía que ocupa todos los puntos estratégicos del barrio e impide el acceso a la plaza Taksim, manteniendo un doble cordón.
La intervención policial tuvo lugar sólo tres horas después de que el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, declarara solemnemente abierto al público el parque Gezi, acordonado por la policía durante las últimas tres semanas.
El gobernador de Estambul, reabrió el parque, tras 23 días de vigilancia policial, ante decenas de cámaras de televisión, y prometió que el lugar sería «un renovado paraíso» para «los 14 millones de habitantes de Estambul». Pero advirtió a la vez de que no toleraría «que un grupo se considere el pueblo y diga que el parque le pertenece», en una obvia referencia a la marcha convocada, para la misma tarde, por la red «Solidaridad con Taksim».
Tras la despedida del gobernador, cientos de ciudadanos entraron al parque, pero apenas tres horas más tarde, la policía volvió a evacuarlo y acto seguido expulsó con blindados y cañones de agua a presión a quienes se negaran a abandonar la plaza Taksim.
Los blindados persiguieron a algunos manifestantes por la céntrica calle Istiklal, mientras que los agentes empleaban grandes cantidades de gas lacrimógeno y balas de plástico.
El centro de Estambul permanecía tomado por la policía a primeras horas de la noche, con importantes contingentes de antidisturbios en todos los puntos estratégicos y la plaza Taksim aislada por un doble cordón policial.