El primer ministro egipcio reclama más tiempo para formar un Gobierno
Hazem al Beblaui podría incluir a islamistas y a sus aliados en el Ejecutivo.

Unas mujeres oran durante una manifestación en apoyo a Mursi.
El primer ministro egipcio, Hazem al Beblaui, pidió ayer más tiempo para formar un gobierno de transición en el que podría incluir a islamistas, ya que, a su juicio «el país atraviesa un periodo muy difícil».
Aunque los Hermanos Musulmanes ya han rechazado integrar su gabinete, el primero tras el derrocamiento militar del presidente Mohamed Mursi, Beblaui señaló que no tendrá en cuenta la afiliación islamista o no islamista de sus ministros.
«No acepto a un candidato porque sea islamista o no. Las normas para elegir a un ministro son dos: la profesionalidad y la credibilidad», insistió Beblaui, un economista liberal que ya ocupó el cargo de viceprimer ministro y titular de Finanzas durante cuatro meses en 2011.
Beblaui comenzó el miércoles las consultas para formar el nuevo Ejecutivo, al día siguiente de ser nombrado primer ministro por el presidente interino, Adli Mansur.
«Intento estudiar los nombres de las personas que valen para todas las carteras para tener una visión global del gabinete, y cuando la imagen esté clara, propondré los ministerios a los candidatos», añadió.
Beblaui no descartó eliminar algunas carteras o reformar otras, algo que decidirá cuando termine de elegir a los aspirantes, e insistió en que todavía no puede anunciar una fecha para la formación completa del ejecutivo.
«Puedo tardar más días... Tengo que tomarme mi tiempo», agregó Beblaui.
Aunque reconoció que el país atraviesa un momento complicado, negó que afronte «obstáculos» por parte de ciertas formaciones en la creación de su gabinete.
Sin embargo, no son pocos los desafíos para el futuro gobierno de transición, que ya ha sido rechazado por el partido Libertad y Justicia, brazo político de los Hermanos Musulmanes, grupo al que pertenecía Mursi antes de asumir la presidencia en junio de 2012.
El PLJ considera que las Fuerzas Armadas violaron la legitimidad constitucional cuando derrocaron a Mursi, elegido democráticamente, y no reconoce a las autoridades salidas del golpe.
Por ello, el PLJ se opuso a negociar carteras del nuevo Gobierno, después de que la Presidencia apuntase que Beblaui pretendía ofrecer algunas a la Hermandad y a los salafistas.
Beblaui tiene la misión de formar el ejecutivo que deberá conducir al país a unas elecciones parlamentarias y presidenciales en una hoja de ruta de seis meses presentada por Mansur esta semana.
Mientras, los islamistas insisten en tomar las calles para pedir el regreso de Mursi al poder.