La rivalidad en las calles de El Cairo acaba con la vida de cuatro personas
El presidente interino Adli Mansur instó a la reconciliación entre los egipcios.

Enfrentamiento entre detractores y partidarios de Mohamed Mursi.
La tensión entre partidarios y detractores del depuesto presidente egipcio Mohamed Mursi derivó ayer en choques en El Cairo y sus afueras, que se saldaron con cuatro muertos y decenas de heridos.
Una persona pereció en los enfrentamientos en las cercanías de la plaza Tahrir, en el centro de la capital, mientras que otras tres murieron durante los altercados registrados en la zona de Qaliub, al norte de la ciudad. Dos de los fallecidos en Qaliub presentaban disparos en la cabeza y el pecho, mientras que la tercera víctima fue atropellada por un tren cuando huía de los disturbios. Por el momento se desconoce la identidad de los autores de los disparos.
Los Hermanos Musulmanes denunciaron que el Ejército disparó «de forma intensa» contra una protesta de seguidores de Mursi en la carretera de circunvalación de El Cairo, aunque no informaron de víctimas mortales entre los suyos por las balas de los militares. Casi al mismo tiempo, un grupo de «baltaguiya» (matones) lanzaron piedras contra la manifestación, siempre según la versión de la Hermandad.
Mientras, se desencadenaron choques entre manifestantes leales y opositores a Mursi en las inmediaciones de Tahrir, donde mantienen una acampada los contrarios al mandatario.
Los Hermanos Musulmanes, grupo al que perteneció Mursi hasta que accedió a la Presidencia, revelaron que diez de los 26 heridos que las autoridades han anunciado en Tahrir eran simpatizantes suyos.
Un portavoz de la Organización de Jóvenes de la Hermandad, señaló que tras llevar a cabo una protesta frente a la sede de la Fiscalía General, los islamistas se dirigieron a la Embajada de EEUU, próxima a Tahrir.
Por su parte un miembro del comité central de la campaña «Tamarrud» (rebelión), afirmó que fueron los islamistas quienes atacaron primero a los manifestantes en Tahrir.
La tranquilidad se restableció con la intervención de las fuerzas de seguridad, que lanzaron gases lacrimógenos en las cercanías de la plaza. La policía detuvo a unos veinte islamistas tras los enfrentamientos en la zona, donde se impuso la calma poco antes del «iftar», la comida con la que se rompe el ayuno diario en el mes del ramadán.
Tras estos episodios de violencia, el presidente interino Adli Mansur instó a la reconciliación entre los egipcios, en un discurso televisado con motivo del aniversario de la Revolución de los Oficiales Libres que, encabezada por Gamal Abdel Naser, el 23 de julio de 1952 acabó con la monarquía.
«Ha llegado el momento de que nos reconciliemos, y de que convirtamos esto en un comportamiento en nuestras vidas», dijo Mansur.