La UE saca pecho tras liderar al fin una gran crisis internacional por Irán
Ashton, siempre muy criticada, dejará el cargo dentro de un año con buen sabor de boca.

Ashton, segunda por la izquierda, ayer en Ginebra junto al resto de ministros participantes.
La foto, muchos de los males del Servicio de Acción Exterior de la Unión Europea se adivinan en la foto del éxito. En esa imagen histórica en la que la máxima responsable de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton posa sonriente, orgullosa, junto a los representantes de Política Exterior de Irán, Estados Unidos, Rusia, China... Pero también Francia, Reino Unido y Alemania. Cuatro rostros, cuatro voces de una UE donde los intereses nacionales siguen primando sobre los intereses colectivos.
¿Llegará el día en el que en estas citas sólo estén representados EE UU, Rusia, China y unos Estados Unidos de Europa con 28 formas de sentir fusionadas en una voz y un discurso únicos? «Imposible», coinciden numerosos expertos y analistas. Y es que cuando se habla de asuntos de la gravedad y la dimensión del de Irán, contestar a la pregunta ‘qué piensa Europa’ es una quimera.
Pese a todo, pese a que cuatro de los ocho protagonistas de la instantánea eran europeos, el tanto que el domingo se apuntó la británica Ashton, la baronesa de Upholland —tiene tratamiento de lady—, es de hondo calado político. Sobre todo, porque desde finales de 2009, cuando ante la sorpresa generalizada fue nombrada Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, ha portado con una pesada mochila de críticas originadas muchas de ellas por el peso político que sí tenía su antecesor, el español Javier Solana. Ashton, sin embargo, huye del foco mediático. Lo suyo, dicen sus colaboradores, es trabajar en la sombra. Y en el caso iraní lo ha hecho y a destajo.
Un mundo más seguro
El domingo, la británica socialista tan criticada incluso desde su propio país, socio que le designó —fue Blair, Cameron aún no había desembarcado en Downing Street—, se situó en medio de la histórica foto y fue la encargada de leer un no menos histórico comunicado que hace del mundo «un lugar más seguro». «Hemos acordado que el proceso hacia esta solución final incluirá un primer paso sobre medidas recíprocas iniciales que deben dar ambas partes por una duración de seis meses», aseguró desde la sede que la ONU tiene en Ginebra, minutos antes de protagonizar una ceremonia de abrazos con el resto de cancilleres
Por fin una victoria con todas las letras después de tantos sinsabores degustados por ejemplo en el reciente conflicto, o en la ruptura unilateral de Ucrania de un acuerdo de libre comercio que ya estaba al borde la rúbrica.