Hollande cerca a Valls con sus fieles
El nuevo Gobierno francés separa Economía y Finanzas en un intento de conciliar la austeridad con el crecimiento y desafiar a la estricta disciplina de Bruselas.

La nueva ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal (dcha), saluda a su predecesor.
El nuevo Gobierno francés dirigido por Manuel Valls es un equipo dominado por los hombres de confianza del presidente François Hollande que en el terreno económico concilia el doble objetivo del rigor y el crecimiento, un desafío a la estricta disciplina presupuestaria de Bruselas.
Formado por ocho hombres y otras tantas mujeres, el paritario Gabinete nombrado ayer es uno de los más reducidos en la historia de Francia. Sin presencia de los ecologistas, se caracteriza por su profesionalidad, experiencia y veteranía con solo dos caras nuevas, incluida Ségolè Royal, la rehabilitada ex del jefe del Estado. El precedente ejecutivo de Jean-Marc Ayrault contaba con 20 ministros de pleno ejercicio y 17 ministros delegados.
El presidencialista régimen de la Quinta República se traduce en el control por los fieles de Hollande de los puestos clave. Jean-Yves Le Drian se mantiene en Defensa, Stéphane Le Foll conserva Agricultura además de asumir la estratégica portavocía, Michel Sapin se hace cargo de Finanzas, Bernard Cazeneuve pasa a Interior y François Rebsamen entra en Trabajo. Frente a esta constelación de estrellas ‘hollandesas’, Valls se tiene que contentar con las recientes alianzas urdidas con Arnaud Montebourg y Benoit Hamon para derrocar a Ayrault, su rival común.
En apariencia son extraños compañeros de cama pues ambos representan a los sectores más a la izquierda del gobernante Partido Socialista mientras Valls es el jefe de filas de su minoritaria ala más a la derecha. Pero el pacto contra natura entre el social-liberal y los intervencionistas ortodoxos es una prueba añadida del pragmatismo, la habilidad táctica y las convicciones cambiantes de Valls.