Los yihadistas matan a un alto mando militar del Ejército iraquí en Al Anbar
25 terroristas murieron en un ataque fracasado a un cuartel militar de Tikrit.

Varios iraquíes reciben ayuda en un campo de refugiados en Kirkuk.
Un alto mando del Ejército iraquí murió en un ataque de yihadistas en la provincia de Al Anbar, ubicada en el oeste de Irak, informó ayer el portavoz del Ministerio iraquí del Interior, general Saad Maan.
En una rueda de prensa difundida por la televisión oficial Al Iraqiya, Maan explicó que el comandante de la VI Brigada del Ejército iraquí, general Neshm Abdalá Ali, perdió la vida en un bombardeo lanzado por «bandas terroristas» en la zona de Al Karma, próxima a la ciudad de Faluya. El militar murió mientras recorría el área para informarse de la situación que viven los habitantes locales.
Por otro lado, el portavoz informó de que durante la semana pasada las fuerzas de seguridad abatieron a un total de 60 terroristas e hirieron a otros doce, además de capturar a quince en operaciones efectuadas en diversas zonas de Bagdad.
Asimismo, se incautaron y desmontaron siete cinturones preparados con explosivos y 38 bombas, además de la confiscación de diferentes tipos de armas y material explosivo.
Por su parte, una fuente policial informó de que cuatro agentes del orden murieron en enfrentamientos con combatientes del extremista Estado Islámico en la localidad de Al Eshaqi, a unos 100 kilómetros al norte de la capital iraquí.
En los alrededores de la zona de Hamarin, ubicada en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad, dos policías y dos insurgentes perdieron la vida en choques armados.
La Comandancia de Operaciones de Seguridad de la provincia de Saladino (al norte de Bagdad) anunció ayer que 25 terroristas perecieron en un fracasado intento de ataque al cuartel militar de Sbaiker, cerca de Tikrit, la capital provincial.
Irak se encuentra inmerso en una grave crisis debido al avance de grupos insurgentes suníes.