Los residentes no escoceses pueden tener la clave en un ajustado resultado
Aunque los políticos apenas han buscado su voto, los residentes no escoceses de Escocia pueden tener la clave de la victoria en un ajustado referéndum en que una sola papeleta podría decantar la balanza.
Tras una campaña frenética y muy reñida, con enfrentamientos pasionales y encuestas que han ido acercando las posiciones entre ambos bandos, tres sondeos publicados ayer ampliaban al 52% la ventaja del ‘no’, cuatro puntos por delante del ‘sí’.
De un censo electoral de casi 4,3 millones de personas, se calcula que hasta un 14% podrían ser ciudadanos de otras partes de las Islas Británicas, de la Unión Europea y de la Commonwealth (mancomunidad de ex colonias británicas), con derecho a sufragio en virtud del acuerdo de Edimburgo firmado en 2012 y que sentó las bases de la consulta.
Paralelamente, unos 800.000 escoceses que viven fuera de su tierra patria y no podrán pronunciarse hoy sobre el futuro del territorio donde nacieron.