Los combates entre yihadistas y kurdos amenazan a los vecinos turcos
Los encarnizados combates entre los yihadistas del Estado Islámico (EI) y las milicias kurdas alrededor de Kobani en el norte de Siria han empezado a afectar a los pueblos fronterizos de Turquía, donde ayer impactaron numerosos proyectiles de artillería.
«Cayeron quince proyectiles entre medianoche y las tres de la madrugada», aseguró a Efe ayer un activista kurdo en el pueblo de Betha (Egrice), cerca de Mertismail, a apenas unos cientos de metros de la frontera siria.
Justo al otro lado se desarrollan los combates entre los yihadistas y los milicianos kurdos que defienden Kobani (Ain al Arab), situado a unos cinco kilómetros al oeste.
Desde una colina cercana se divisan claramente grupos de personas parapetándose tras una casa o corriendo por una vía de tren: son combatientes del Estado Islámico, según aseguran varios lugareños que siguen el desarrollo de los combates con prismáticos. El repiqueteo de las ametralladoras se escucha con nitidez, a veces subrayado por explosiones de mayor calibre.
Cientos de personas se arremolinaron en la colina para observar los combates, profiriendo algunas veces maldiciones contra «los perros del EI». Todos son kurdos y muchos de ellos, refugiados de los pueblos que ahora forman la línea de frente.