La coalición de la presidenta es hegemónica en las cámaras
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, podrá contar, en caso de ser reelegida en la segunda vuelta, en el Congreso con una coalición oficialista capaz de controlar la Cámara de Diputados y el Senado, según los datos finales divulgados ayer por la Justicia Electoral.
En la cámara baja, los nueve partidos que apoyan la candidatura de Rousseff a la reelección sumaron 294 diputados, más de la mitad de los 513 escaños.
El Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff fue el más votado y obtuvo setenta diputados, pero perdió 16 con respecto a la actual composición.
El gran culpable fue el bastión opositor, el estado de Sao Paulo, el más grande colegio electoral, donde el PT eligió a diez diputados, contra quince que había sumado allí en 2010.
La Cámara de los Diputados estará más fragmentada y contará con la representación de 28 partidos políticos.
En el Senado, si Rousseff continúa al comando del Ejecutivo, la mandataria tendrá mayor apoyo, puesto que el PMDB se mantuvo como la principal fuerza aunque perdió un escaño y se situó en 18, mientras que el PT también cedió un senador y terminó con doce.